El Perú tiene condiciones para incrementar de manera significativa su producción minera y sus exportaciones en los próximos años, pero la inestabilidad política, la excesiva permisología y la falta de decisión estatal continúan retrasando el desarrollo de grandes proyectos, afirmó Rómulo Mucho, exministro de Energía y Minas y miembro del comité de programa del World Mining Congress 2026 en entrevista con el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), quien señaló que iniciativas como Michiquillay, Río Blanco y El Algarrobo deberían avanzar en el próximo gobierno si el país quiere aprovechar el ciclo favorable de los minerales, en especial del cobre.
Advirtió que el mundo enfrenta un déficit potencial de cobre hacia 2050, debido a que hay pocos yacimientos de gran tamaño en desarrollo, lo que refuerza la necesidad de acelerar la exploración y la construcción de nuevas minas.
“El cobre preocupa a nivel global. No hay suficientes proyectos grandes en construcción y la demanda seguirá creciendo. El Perú tiene recursos, pero debe tomar decisiones para ponerlos en valor”, señaló.

Según explicó, el contexto internacional muestra una demanda creciente de minerales críticos debido a la transición energética y al avance tecnológico, lo que abre una oportunidad para países productores como el Perú. Sin embargo, advirtió que el desarrollo de nuevos proyectos requiere estabilidad institucional, reglas claras y una gestión pública más eficiente.
“El Perú tiene condiciones para producir mucho más. Si tuviéramos estabilidad política y un marco regulatorio sólido, las exportaciones mineras podrían ser muy superiores a las actuales”, sostuvo al IIMP.
Mucho indicó que uno de los principales obstáculos para la inversión minera es la tramitología excesiva, que se combina con conflictos sociales y falta de coordinación entre entidades del Estado. En ese sentido, planteó avanzar hacia una ventanilla única digital que permita acelerar los permisos y reducir la discrecionalidad administrativa.
“El país necesita digitalización, simplificación de procesos y voluntad política para ordenar el sistema. Con tecnología se pueden agilizar los procedimientos y también reducir la corrupción”, afirmó.
Respecto a los proyectos prioritarios, señaló que el próximo gobierno debería impulsar iniciativas como Michiquillay en Cajamarca, El Algarrobo y Río Blanco en Piura, además de otros grandes yacimientos de cobre que permitirían elevar la producción nacional en la próxima década.