Apenas el 21% del presupuesto global de exploración minera en el 2025 se destinó a proyectos greenfield, es decir, a la búsqueda de nuevos yacimientos. Esta proporción equivale a sólo un quinto del total. Para el geólogo Walter Tejada, past president de proEXPLO, esta cifra da cuenta del principal desafío que enfrenta la industria: la urgente necesidad de incrementar la inversión en exploración temprana para sostener el abastecimiento de minerales.
“Lo que se está invirtiendo en exploración greenfield a nivel global está en sus niveles históricos más bajos, con solo el 21% de la inversión total en exploración dirigida a este esfuerzo según S&P Global. Esta situación combinada con el hecho que los depósitos minerales son cada vez más difíciles de encontrar, genera un desafío que tenemos que revertir a través de más inversión e innovación”, señaló en entrevista con el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP).

Tejada explicó que el escenario actual es particularmente complejo, ya que los nuevos depósitos ya no son evidentes ni superficiales. “Hoy están cubiertos, requieren nuevas tecnologías y diferentes aproximaciones”, indicó. Esta realidad, sumada a la limitada inversión en etapas tempranas, ha contribuido a la caída en el número de descubrimientos en la última década.
Según varias estimaciones, la demanda del metal rojo crecerá entre 2.8% y 3% anual hacia 2050. Esto implicará que, en las próximas décadas, el mundo deberá producir más cobre que en toda su historia previa. “La única manera de lograrlo es a través de nuevos descubrimientos”, afirmó Tejada al IIMP.