En un escenario marcado por tensiones geopolíticas y una demanda acelerada de minerales estratégicos impulsada por la electrificación global, la industria minera enfrenta la urgencia de acortar plazos, señaló el presidente del World Mining Congress 2026, Abraham Chahuan, quien refirió que el mundo no puede seguir operando con plazos de desarrollo incompatibles con la urgencia energética y tecnológica actual.
En una columna publicada en Global Mining Review, Chahuan señala: “Poner en operación una nueva mina puede tomar hasta 40 años, según un estudio del Instituto Peruano de Economía. El mundo no puede darse el lujo de esperar tanto”.
En un contexto donde las grandes economías redefinen alianzas estratégicas para asegurar el suministro de minerales críticos, la brecha entre la creciente demanda y la capacidad real de producción se amplía, mientras los proyectos mineros continúan enfrentando largos ciclos de maduración.
Para el presidente del WMC 2026, foros internacionales como el Congreso, que se celebrará en Lima, del 24 al 26 de junio, deben trascender el análisis y convertirse en plataformas de acción concreta, capaces de abordar con rigor y visión cómo producir más y mejor, manteniendo altos estándares de sostenibilidad.
“Nuestra respuesta debe construirse sobre tres pilares fundamentales: confianza, tecnología y transformación. Como líderes empresariales, autoridades públicas y actores clave del sector, debemos enfrentar este desafío de manera directa y asumir nuestra responsabilidad compartida”, concluyó.