Durante su participación en proEXPLO 2026, Henry Alexander Vásquez, geólogo de Norcobre, presentó los avances exploratorios del yacimiento Contonga, ubicado en Áncash, destacando cómo la integración de criterios geoquímicos ha sido clave para comprender el comportamiento del sistema mineralizado en profundidad.
En ese contexto, explicó que el uso de indicadores de fertilidad geoquímica, como las relaciones Sr/Y vs Y, junto con la zonación mineralógica (Al vs Y), ha permitido identificar sectores con mayor potencial dentro del yacimiento. En términos prácticos, estos indicadores funcionan como “señales químicas” que ayudan a los geólogos a reconocer qué zonas del subsuelo tienen mayor probabilidad de concentrar mineral.
Gracias a este enfoque, para Norcobre fue posible reconocer nuevos dominios prospectivos dentro del sistema tipo skarn, un tipo de yacimiento que se forma cuando un cuerpo intrusivo (roca caliente proveniente del interior de la Tierra) entra en contacto con rocas calizas y genera mineralización. Esta comprensión permite orientar la exploración hacia áreas más prometedoras y reducir la incertidumbre en la toma de decisiones.
A partir de estos resultados, se evidenció que la mineralización no se limita a los niveles actualmente conocidos, sino que presenta continuidad hacia niveles más profundos, lo que sustenta un potencial exploratorio adicional superior a los 350 metros.
El “Manto E” fue identificado como un componente clave dentro de Contonga. Se trata de un sector con comportamiento predecible en términos de zonación; es decir, cómo se distribuyen los metales en el espacio, y firma geoquímica, lo que valida el modelo geológico planteado y facilita la planificación de futuras perforaciones.
Vásquez destacó que este nivel de entendimiento del sistema no solo permite optimizar la exploración, sino también mejorar el planeamiento minero, al enfocar los esfuerzos en las zonas con mayor probabilidad de éxito.