Codelco ha logrado recuperar alrededor de 530,000 toneladas de sus depósitos de relaves mineros en los últimos 30 años, lo que representa una contribución significativa a la producción, informó Humberto Rivas, gerente corporativo de Medio Ambiente, durante su presentación en el Congreso de Cierre de Minas, organizado por el DEEV.
Con 11 relaveras y un total de 6,000 millones de toneladas depositadas, la productora estatal chilena enfrenta hoy el desafío de decidir entre cerrar estas instalaciones completamente al final de su vida útil o avanzar gradualmente en su gestión, mientras sigue compitiendo con proyectos que están aportando nueva producción de cobre.

Gracias a su alianza con Minera Valle Central, una empresa de terceros que recupera cobre a partir del procesamiento de relaves y a la que se le paga por este servicio, Codelco ha podido extraer el valor residual de los desechos provenientes de las presas Colihues y Cauquenes, cuyos orígenes se remontan a la década de 1940 y ya han cumplido su vida útil.
Humberto Rivas describe el proceso de la siguiente manera: los relaves provenientes de distintas fuentes se repulpan, es decir, se remezclan con agua a alta presión para volver a generar una pulpa similar a un relave fresco. Luego, esta pulpa se bombea hacia una planta de procesamiento donde se extrae el cobre, generando concentrado. El relave ya sin contenido metálico continúa su recorrido hasta finalizar en el depósito Carén.
Para que este sistema funcione se requieren tres elementos: relaves antiguos con contenido de cobre, un sistema de transporte adecuado y una planta de procesamiento que permita recuperar el mineral. “En nuestro caso, este esquema ha funcionado muy bien como una alternativa para depósitos antiguos”, afirmó.

Sin embargo, este modelo no es directamente replicable en todos los casos, pues existen depósitos con condiciones más complejas por su exposición a efectos del cambio climático, lo que ha llevado a Codelco a desarrollar nuevos proyectos de ingeniería más complejos, que incluyen sistemas de recuperación de agua, transporte de relaves a mayores distancias y condiciones de operación más exigentes.
“Uno de estos proyectos considera la recuperación de agua desde plantas de filtrado de cobre, su reutilización en el sistema y el transporte de relaves a depósitos más alejados, incluyendo uno ubicado a cerca de 80 kilómetros. Actualmente, este proyecto se encuentra planificado para iniciar operaciones hacia el año 2032”, precisó.
En palabras de Humberto Rivas, la recuperación del mineral les permite generar recursos que ayudan a financiar este tipo de inversiones; por ende, los costos asociados al cierre dejan de ser solo un pasivo y comienzan a transformarse en una oportunidad de generación de valor. “Esto también facilita la participación de inversionistas interesados en este tipo de soluciones sostenibles”, arguyó.