Corea del Sur y Perú lanzaron un proyecto de cooperación para fortalecer las capacidades de certificación, pruebas y desarrollo normativo en la industria del hidrógeno, en un esfuerzo por posicionar al país sudamericano como un futuro exportador de este vector energético.
El programa, financiado bajo el esquema de Asistencia Oficial para el Desarrollo (ODA) y liderado por la Asociación Coreana de Hidrógeno (H2KOREA) y la Asociación Peruana de Hidrógeno (H2 Perú) contará con una inversión aproximada de 500 millones de wones (unos 375,000 dólares) y se ejecutará entre 2026 y 2028.
“Perú tiene un alto potencial como futuro productor de hidrógeno en América Latina gracias a sus abundantes recursos renovables. Establecer un sistema de estándares y certificación es la base clave para entrar al mercado global. Esperamos que este proyecto sea el detonante para el ecosistema del hidrógeno peruano”, dijo Jae-hong Kim, presidente de H2KOREA.

La iniciativa se desarrollará en coordinación con el Instituto Nacional de Calidad (INACAL), bajo la supervisión de la Agencia Coreana de Tecnología y Estándares (KATS), adscrita al Ministerio de Comercio, Industria y Energía de Corea del Sur.
El proyecto apunta a cerrar brechas técnicas que hoy limitan el desarrollo del mercado del hidrógeno en Perú, incluyendo la ausencia de sistemas robustos de certificación alineados con estándares internacionales, considerados clave para acceder a mercados de exportación.
El embajador de Perú en Corea, Paul Fernando Duclos Parodi, afirmó: “La experiencia de Corea en tecnologías líderes y estándares de hidrógeno será un activo crucial para el desarrollo de nuestra industria nacional. Trabajaremos estrechamente para asegurar el éxito de este proyecto”.
El programa contempla asistencia técnica, capacitación de personal especializado, intercambio de expertos y el desarrollo de lineamientos para infraestructura de pruebas y certificación.
La implementación de este proyecto ODA posiciona a Perú como un socio estratégico de Corea en materia de hidrógeno en América Latina. Asimismo, complementa la Ley de Fomento del Hidrógeno Verde, promulgada en 2024, al acelerar el desarrollo de normativas técnicas y capacidad institucionales necesarias para transformar el potencial del país en una industria competitiva a nivel global.