James Valenzuela, presidente de INDUMIN, explica cómo la plataforma busca impulsar productividad en la minería a pequeña escala mediante diálogo técnico y estructurado. Destaca que el objetivo no es reemplazar al Estado ni regular, sino consolidar consensos sobre trazabilidad, ordenamiento y estándares laborales y ambientales. La integración de proveedores, academia e industria, la planificación y la formalización productiva son clave para transformar la pequeña minería en un sector responsable y sostenible.
INDUMIN se presenta como una plataforma para impulsar productividad en la minería a pequeña escala. En un contexto donde el debate público está dominado por informalidad y minería ilegal, ¿cómo evita el evento convertirse solo en un espacio declarativo sin impacto tangible?
INDUMIN no pretende competir con el debate público coyuntural ni reemplazar el rol del Estado. Lo que buscamos es algo distinto: generar un espacio técnico, estructurado y sostenido de diálogo entre quienes sí tienen capacidad de influir en el sistema —industria, academia, autoridades y proveedores—.
El impacto tangible está en la calidad de las conversaciones y en la articulación que se construye. Cuando operadores, empresas, especialistas y autoridades se sientan a discutir productividad, trazabilidad y… Puedes leer la entrevista en nuestra edición Energiminas 125 aquí.