El precio del cobre cerró la semana en US$ 5,79 por libra, una caída de 0,4% respecto al viernes anterior. No obstante, el promedio anual se ubicó en US$ 5,89 por libra, 40,9% por sobre el promedio a la misma fecha de 2025 (US$ 4,18).
“La semana estuvo marcada por un shock geopolítico asociado al conflicto con Irán y su impacto en el precio de la energía e inflación, elevando la volatilidad”, señala Cochilco. “En el plano estructural, el principal soporte provino del mercado de concentrados: los términos de tratamiento y refinación (TC/RC) se mantuvieron en niveles excepcionalmente bajos, con referencias anuales en torno a cero, señal de escasez de concentrados y presión sobre capacidad de fundición, lo que tiende a sostener el precio del metal”.
En el plano macroeconómico, el canal dominante fue el petróleo. El Brent superó US$100 por barril e incluso se mencionaron máximos intradía cercanos a US$120, reactivando el riesgo de inflación y la percepción de tasas altas por más tiempo. “Esto fortaleció al dólar como activo refugio y elevó la aversión al riesgo, afectando a activos cíclicos y metales industriales; posteriormente, señales de posible desescalada moderaron el petróleo y dieron alivio a las bolsas, con ajustes también en el dólar”, destaca la entidad chilena.
En China, las señales fueron mixtas. La inflación anual subió a un máximo de tres años en febrero. En el comercio, las importaciones de cobre en bruto cayeron 16,1% interanual en enero-febrero, mientras que las de concentrados subieron 4,9%, con inventarios en China elevados. Aun así, la caída del precio activó compras de fabricantes y el mercado al contado mostró mayor demanda.
Los inventarios en bolsas de metales totalizaron 1.283 mil toneladas, con un aumento semanal de 20,7 mil (+1,6%) y un alza anual de 505,7 mil (+72,7%). El incremento semanal se explicó, principalmente, por la Bolsa de Metales de Londres (BML), cuyos inventarios subieron a 311,8 mil toneladas (+17,6 mil; +6,0%), mientras que la Bolsa de Futuros de Shanghái (SHFE) aumentó a 433,5 mil toneladas (+8,3 mil; +2,0%).
En contraste, COMEX retrocedió a 537,3 mil toneladas (-5,2 mil; -1,0%), aunque se mantuvo como el mayor componente del total (cerca del 42% de las existencias visibles).