El precio del cobre cerró la semana en US$ 6.10 por libra, con un alza de 5,4% respecto del viernes anterior. Con esto, el promedio anual se ubicó en US$ 5.91 por libra, lo que representa un 42.7% por sobre el promedio a la misma fecha de 2025 (US$ 4.14).
“En el trasfondo, el precio continúa respaldado por la expectativa de un déficit estructural de oferta durante 2026, que mantiene un piso en las valorizaciones”, explicó Cochilco en su más reciente análisis.
El avance se moderó por el alza de inventarios en Londres (máximos desde marzo de 2025) y por señales mixtas de demanda física tras la reapertura de China. En el plano macroeconómico, el factor dominante fue la incertidumbre comercial.
El fallo de la Corte Suprema de EE.UU. que anuló aranceles de emergencia y el anuncio posterior de nuevos gravámenes temporales elevaron la volatilidad y mantuvieron el foco en su impacto sobre crecimiento e inflación. El índice dólar se mantuvo estable, sin una tendencia clara. La corrección de tecnológicas ligada a expectativas sobre inteligencia artificial y la caída de criptomonedas reforzaron un contexto de mayor aversión al riesgo, consistente con menor apetito por metales cuando suben la volatilidad y las tasas reales.
En China, la atención se centró en la reactivación posterior al Año Nuevo Lunar. El mercado reabrió con mejor liquidez, mientras el yuan en mercados internacionales se mantuvo en torno a 6.89 por dólar.
Los inventarios en bolsas de metales totalizaron 1,190,000 toneladas, con un aumento semanal de 133,100 (+12,6%) y un alza anual de 455,600 (+60,3%).