El gobierno estadounidense planea adquirir una participación del 10% en USA Rare Earth como parte de un paquete de inversión de 1.600 millones de dólares para apoyar el desarrollo de la cadena de suministro nacional de la mina a los imanes, según informes.
Según el acuerdo, como informó el Financial Times, Washington recibiría 16,1 millones de acciones de USAR y warrants para comprar otros 17,6 millones de acciones, ambas a un precio de 17,17 dólares por acción. La minera de tierras raras, con sede en Oklahoma, tiene una capitalización bursátil de aproximadamente 3.400 millones de dólares.
Por otra parte, el gobierno estadounidense también proporcionaría a la empresa 1.300 millones de dólares en financiación de deuda, procedentes de una línea de crédito creada para el Departamento de Comercio en el marco de la Ley CHIPS y Ciencia.
La inversión de USAR marca el último impulso de la administración Trump para fortalecer la cadena de suministro de minerales críticos de Estados Unidos.
Washington ya había manifestado su intención de apostar a gran escala por el sector de minerales críticos, con un acuerdo multimillonario histórico entre el Pentágono y MP Materials, el único productor de tierras raras del país.
USAR está desarrollando actualmente una mina de tierras raras en Sierra Blanca, Texas, cuya producción está prevista para finales de 2028. El yacimiento, conocido como Round Top, es especialmente rico en tierras raras “pesadas”, como el disprosio, que son ingredientes esenciales para la fabricación de imanes permanentes que se utilizan en aplicaciones de alta tecnología como vehículos eléctricos, turbinas eólicas y sistemas de defensa.
Un informe técnico de 2019 estima que la mina a cielo abierto podría producir 2213 toneladas de tierras raras, de las cuales más de 1900 toneladas serían tierras raras pesadas, a lo largo de una vida útil de 20 años. El pasado enero, el proyecto alcanzó un hito clave al producir su primer lote de óxido de disprosio con una pureza del 99,1 %.