Goldman Sachs ha elevado su pronóstico de fin de año para el oro a US$ 5,400 por onza, reflejando el creciente atractivo del metal precioso entre los inversores del sector privado. Los analistas del banco reiteraron la confluencia de factores, incluyendo las fuertes compras de los bancos centrales, que han impulsado los precios del oro más de un 40% el año pasado.
“Asumimos que los compradores de diversificación del sector privado, cuyas compras cubren los riesgos de la política global y han impulsado la sorpresa alcista en nuestro pronóstico de precios, no liquidarán sus tenencias de oro en 2026, lo que elevaría efectivamente el punto de partida de nuestro pronóstico de precios”, escribieron los analistas.
Mientras tanto, se espera que los bancos centrales sigan acumulando oro en 2026, liderados por aquellos en los mercados emergentes que buscan diversificar sus reservas, señalaron, estimando compras promedio de 60 toneladas para el año.
La revisión de Goldman Sachs se produce tras el excelente comienzo del lingote de oro hasta 2026, con una ganancia del 11% desde principios de año. Esta semana, el metal superó varios niveles clave de precio (US$4,700 y US$4,800) y ahora se acerca a los US$4,900 por onza, el objetivo anterior del banco para fin de año.
A pesar del pronóstico de un aumento del 10% en el precio, el banco también advirtió sobre posibles riesgos a la baja, en particular una reducción drástica de los riesgos percibidos en torno a la trayectoria a largo plazo de la política monetaria global.