Con el tema “Soluciones tecnológicas para la descarbonización de camiones mineros”, Rolly Fabian, Capital Equip Sales de Flanders Electric Peru, destacó la importancia de incorporar tecnologías que permitan hacer más sostenible la industria minera, sobre todo en las tareas que demandan mayor consumo de energía y que provocan emisiones.
Durante su participación en el CIIT Latam Congress 2026, el especialista sostuvo que es vital mitigar el impacto ambiental sin comprometer la operatividad, por ello destacó la necesidad de apostar por tecnologías que eliminen el consumo improductivo de combustible y que más bien permitan el reaprovechamiento de energía en los ciclos de acarreo.

Aseguró que la gestión del ralentí es algo que debe ser atendido pues, como en el caso de los autos modernos, que cuando llegan a un semáforo y se detienen el motor se apaga, lo mismo se debería hacer en el entorno minero. Precisamente en las colas al momento de ingresar a la pala o cuando estamos llegando al botadero. En ese caso, aseguró Fabian, el sistema de Flanders apaga el camión de manera segura y controlada, y lo enciende del mismo modo cuando el operador requiera mover el camión.
Propiedad regenerativa
Rolly Fabián también abordó las propiedades de la hibridación de los camiones mineros, y señaló que el sistema convencional de los camiones eléctricos tiene un sistema de retardo que controla la velocidad del camión y disipa toda la energía que se produce en forma de calor.
“Con nuestra tecnología, toda esa energía puede ser reaprovechada. Nuestro sistema recolecta esa energía, la transforma y la almacena en baterías de alta capacidad, y cuando requerimos alta demanda de energía, por ejemplo para subir una pendiente, podemos trasladarla a los motores de tracción para generar el movimiento del camión. Entonces, así disminuimos la carga al motor diesel y disminuimos la cantidad de CO2 por tonelada movida”, explicó.

Ahorro y vida útil
En conjunto, sus tecnologías pueden generar un 30% de ahorro de combustible, un 10% más de velocidad en el camión y una reducción de 10% en el ciclo de acarreo, lo que al final se traduce en 30% menos emisiones de CO2.
“Además, tenemos un impacto positivo en la vida útil del motor. Porque, qué es lo que sucede. Los motores diésel de gran caballaje, para llegar a su reparación mayor, tienen que consumir una cierta cantidad de combustible. Cuando el camión está en ralenti está consumiendo combustible, pero no genera ningún valor agregado en la producción. Entonces, si lo apagamos, ese combustible que se quemaba ya no se consume, por lo tanto, si para llegar a un millón de galones antes se tenía que esperar 24 meses, ahora es en 35 meses. Por eso podemos extender la vida útil del camión”, explicó Rolly Fabian.
Por último, dijo que pueden transformar toda una flota de camiones diésel en híbridos, sin importar que sean de diferentes marcas o distintos modelos, ya que la tecnología que proponen está basada en sistemas agnósticos.