“No existe una única solución para todos los países”, respondeStephanie Guerra, especialista sénior de Asuntos Corporativos y ESG de Toyota Perú, al ser consultada por la alternativa de movilidad más viable para el país en su salto evolutivo a un parque automotor más limpio, menos ruidoso y definitivamente rentable. Autorrecargables, enchufables, eléctricos y gasíferos son parte de una receta diversificada que busca desintoxicar las rutas de la capital y demás provincias, aprovechando la variopinta matriz energética y la todavía escasa política pública verde. Este noble propósito no solo se sustenta en la tecnología, también es complementado con un esfuerzo por educar y acercar a la comunidad con el transporte del futuro que cada vez se hace menos lejano.
El transporte representa aproximadamente el 12.6% de las emisiones de gases de efecto invernadero en Perú. Desde la perspectiva de la industria automotriz, ¿qué tan preparado está realmente el país para iniciar una reducción sostenida de esas emisiones?
Perú tiene una oportunidad real para avanzar con una reducción sostenida de emisiones en el transporte, pero es importante entender que se trata de una transición que debe desarrollarse de manera progresiva y acorde con las condiciones del país. Actualmente, el parque automotor depende mayoritariamente de combustibles fósiles y la infraestructura para algunas tecnologías de electrificación aún se encuentra en desarrollo.

En ese contexto, la reducción de emisiones no pasa por una única solución tecnológica. Factores como la infraestructura disponible, la matriz energética, el acceso económico y las políticas públicas influyen directamente en la velocidad de adopción de nuevas… Puedes leer la entrevista en nuestra edición Energiminas 125 aquí.