El Instituto Fraser ha publicado hace pocos días el ranking de atractividad para la inversión minera y se comprueba que el Perú sigue perdiendo puestos como país atractivo para las inversiones mineras (ocupamos el puesto 41 de 68 países evaluados y se retrocedió un escalón, con respecto a los resultados del 2024). Chile, Brasil, México y Argentina (en varias zonas) adelantan a nuestro país como receptores de inversión minera. La pregunta que puede propiciar esta información es: A mí, como ciudadano común, como ciudadano de a pie, como dicen los políticos, ¿cómo me afecta? ¿Es una señal de preocupación que sigamos cayendo y perdiendo competitividad minera?
A veces solemos comentar información de una manera muy sesgada o técnica y nos perdemos en la terminología, en las implicancias macroeconómicas o simplemente en un puesto en un ranking, tal como si fuera un campeonato deportivo, donde siempre a uno le gustaría ganar, pero que en materia de la vida diaria, de la cotidianidad de nuestra existencia, no reviste mayor importancia.
A veces no comprendemos que los países compiten por atraer inversiones, que las personas y empresas, nosotros mismos, invertimos donde sabemos qué vamos a esperar y donde no… Puedes seguir leyendo la columna en nuestra edición Energiminas 125 aquí.