Julio Molina, presidente ejecutivo de Komatsu-Mitsui, repasa tres décadas de evolución de la empresa en Perú, marcada por hitos como la adquisición por Mitsui, la introducción de camiones eléctricos y la expansión de su red de servicios. La compañía se consolida como líder en maquinaria pesada y postventa, enfocada en eficiencia, digitalización y sostenibilidad, mientras proyecta un crecimiento sólido hacia 2030, acompañando la modernización de la minería peruana.
En estos 30 años de Komatsu-Mitsui en Perú, ¿qué decisiones estratégicas marcaron un antes y un después en la compañía? ¿Y qué hitos marcaron su evolución?
Los hitos más importantes han acompañado nuestras designaciones estratégicas. Komatsu-Mitsui inició como un distribuidor independiente, adquirido por Mitsui hace casi 30 años, con una facturación de 20 millones de dólares y 200 colaboradores.
El primer gran hito fue ganar el proyecto de Lagunas Norte, lo que demostró nuestro compromiso e impulsó inversiones clave, incluyendo la adquisición de nuestra sede actual en Callao.
En 2012 comenzamos a entregar una flota de más de 90 camiones a Antamina, expandiendo nuestra presencia en minas como Cerro Verde y Antapaccay. Esto nos obligó a desarrollar nuestro negocio de postventa y soporte técnico, con talleres certificados y servicios de alta calidad. Hoy, con 3400 personas, somos líderes en camiones ultraclass y palas eléctricas, transportando gran parte del cobre de las principales minas peruanas.
La minería peruana ha evolucionado mucho en estas tres décadas. ¿Qué rol ha jugado Komatsu-Mitsui y en qué momentos tuvieron que reinventarse para seguir siendo competitivos?
La minería peruana es altamente profesional y siempre busca mantenerse a la vanguardia. Nosotros acompañamos su crecimiento con soluciones que optimizan productividad y reducen costos. Por ejemplo, al profundizar las… Puedes seguir leyendo la entrevista en nuestra edición Energiminas 125 aquí.