El presidente estadounidense Donald Trump ordenó al Pentágono comprar electricidad de las plantas de carbón y anunció millones de dólares para modernizar las instalaciones existentes. Trump ordenó al secretario de Defensa, Pete Hegseth, firmar acuerdos para comprar electricidad de centrales de carbón para impulsar operaciones militares. Según la directiva, publicada por la agencia Bloomberg, la oficina de instalaciones energéticas del Pentágono buscaría acuerdos a largo plazo que prometieran mayor demanda y seguridad empresarial.
“Vamos a comprar mucho carbón a través del ejército ahora, y será más económico y, de hecho, mucho más efectivo que el que hemos estado usando durante muchos, muchos años”, declaró Trump el miércoles durante un evento en la Casa Blanca al que asistieron mineros, ejecutivos del sector del carbón y líderes de la industria energética.
Trump elogió el carbón como la forma de energía “más fiable y segura” y afirmó que las medidas de su administración contribuirían a impulsar la generación, ofreciendo precios más bajos para los consumidores y garantizando un suministro eléctrico estable para industrias cruciales para la seguridad nacional.
“La generación de energía a carbón aumentó casi un 15 % en mi primer año, y esa cifra rondará el 25 % o el 30 % el próximo año”, declaró Trump, siempre según Bloomberg. “Más carbón significa menores costos y más dinero para los ciudadanos estadounidenses y, francamente, para los Estados Unidos. Eso no está nada mal”, añadió.
Estos esfuerzos marcan la última apuesta de Trump para impulsar tanto la minería como el consumo de carbón, un combustible fósil cuyo uso como fuente de electricidad en Estados Unidos había disminuido debido a la competencia del gas natural más barato y las alternativas renovables, así como a la preocupación por el cambio climático.