El precio del cobre cerró la semana en US$ 6,06 por libra, lo que representa un incremento de 3,5% respecto de la semana anterior. Durante este período el metal alcanzó, además, un nuevo máximo histórico de US$ 6,28 por libra. Con este desempeño, el promedio anual se situó en US$ 5,94 por libra, registrando un aumento de 46% en comparación con el promedio observado a igual fecha de 2025, destacó Cochilco.
Uno de los principales impulsores fue la debilidad del dólar, cuyo índice alcanzó mínimos de varios meses. Este comportamiento abarató los metales denominados en dólares para los inversionistas que operan en otras monedas, favoreciendo flujos hacia el cobre y otros activos físicos, indicó la entidad chilena en su habitual análisis de fin de semana con respecto al metal rojo. A ello se sumó un entorno de incertidumbre macroeconómica y geopolítica, que incentivó la búsqueda de instrumentos considerados refugio.
En paralelo, se observó una intensificación de la actividad especulativa, particularmente en los mercados asiáticos. Los volúmenes transados en la Bolsa de Futuros de Shanghái (SHFE) alcanzaron niveles históricamente elevados para un mes de enero, lo que contribuyó a amplificar los movimientos de precios.
Sin embargo, distintos indicadores sugieren que este repunte no estuvo acompañado por una recuperación equivalente de la demanda física. En China, principal consumidor mundial, la prima del cobre importado descendió hacia niveles cercanos a US$ 20–25 por tonelada, reflejando un menor apetito por compras al contado, pese a los altos precios.
Desde la perspectiva de la oferta, el mercado continuó mostrando una elevada sensibilidad a las interrupciones productivas en Chile. Aunque se alcanzaron acuerdos laborales que permitieron normalizar los accesos a las minas Escondida y Zaldívar, persistió la huelga en Mantoverde, operación que en 2025 produjo cerca de 95 mil toneladas de cobre entre cátodos y concentrados.
Estas disrupciones reforzaron la percepción de restricciones de corto plazo, en un contexto de inventarios ajustados fuera de Estados Unidos. Finalmente, la cercanía del Año Nuevo Lunar y la incertidumbre arancelaria en Estados Unidos redujeron la liquidez y elevaron la volatilidad, explicando el impulso alcista y la posterior corrección de precios.
Durante la semana, los inventarios de cobre refinado en las tres principales bolsas de metales sumaron 929.731 toneladas, registrando un alza semanal de un 2,5% con respecto al cierre de la semana pasada y acumulando un incremento con respecto al cierre del 2025 de un 25,2%.