La economía peruana crecería en promedio 3,2 % en el período 2027-2029, sostenido por mayores inversiones, exportaciones más dinámicas y mejoras de productividad, todo ello en un entorno de estabilidad macroeconómica y mayor competitividad, de acuerdo con la proyección del Informe de Actualización de Proyecciones Macroeconómicas (IAPM) 2026-2029, publicado por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
Según destaca el documento, para mejorar la competitividad y productividad de la economía, es importante continuar impulsando el desarrollo de sectores consolidados y en proceso de consolidación como la minería, agroexportación, proyectos logísticos, industriales, el desarrollo del “hub” portuario, las energías renovables y el impulso productivo a la Amazonía, permitiendo descentralizar el crecimiento y ampliando las oportunidades laborales en diversas regiones del país.

Si bien el Perú continuaría beneficiándose de precios aún favorables de las materias primas en el horizonte de proyección, el informe también asimila un entorno internacional incierto debido a tensiones geopolíticas, la persistencia de riesgos climáticos y condiciones financieras globales aún restrictivas que podrían moderar el crecimiento económico.
En materia fiscal, el IAPM prevé una reducción gradual del déficit fiscal, que pasaría de 2,2 % del PBI en 2025 a 1,8 % en 2026, para converger a 1,0 % del PBI en 2028. Asimismo, la deuda pública se ubicaría en 29,4 % del PBI al cierre de 2029, manteniéndose entre las más bajas de las economías emergentes.
El IAPM preserva fortalezas macrofiscales que lo distinguen favorablemente en la región, entre ellas niveles de déficit y deuda relativamente bajos, con grado de inversión; sin embargo, también indica que el escenario actual presenta un entorno más exigente que en años previos, por lo que el informe reafirma que la sostenibilidad fiscal es una condición esencial para el equilibrio macroeconómico y la base para impulsar el crecimiento, la inversión, el empleo y el bienestar.

“Preservar el espacio fiscal será clave para sostener la inversión pública, financiar servicios esenciales y mantener capacidad de respuesta frente a choques externos o climáticos. Por ello, no existe margen para debilitar la capacidad fiscal del Estado mediante medidas que erosionen ingresos permanentes”, sostiene el documento.
El ministro de Economía y Finanzas, Rodolfo Acuña Namihas señaló que la sostenibilidad fiscal no es un objetivo aislado, sino la base que permite sostener el crecimiento, financiar servicios públicos y proteger al país frente a choques externos. “Con decisión, trabajamos para que una gestión fiscal responsable se traduzca en más bienestar y oportunidades para las familias”, sostuvo.
PROYECCIÓN 2026
El IAPM ratificó la proyección de crecimiento económico de 3,2 % para 2026; este desempeño favorable se explica por el fortalecimiento de la demanda interna, principalmente por el mayor dinamismo del gasto privado, lo que permitirá contrarrestar los efectos adversos de los choques de oferta.
Un factor clave que está impulsando la demanda interna es la inversión privada, que crecería 5,5 %, acumulando tres años consecutivos de expansión. Este incremento estaría sostenido por mayores inversiones mineras, que superarían los US$ 6.800 millones, así como por nuevos proyectos en infraestructura, vivienda, telecomunicaciones, hidrocarburos y energías renovables.
El documento estima que el entorno externo tendría un efecto mixto sobre la economía local, pues el Perú continuaría beneficiándose de niveles todavía elevados de los precios de las materias primas, siendo favorecido por los elevados niveles de los términos de intercambio, recaudación fiscal y generación de recursos vinculados a la actividad exportadora. Sin embargo, existen riesgos latentes que podría afectar la actividad económica vinculada a una mayor prolongación del conflicto en Medio Oriente y una mayor intensificación del fenómeno El Niño.