Las empresas deben realizar esfuerzos para asegurar que las mujeres se encuentren realmente representadas y escuchadas en la toma de decisiones en lo relacionado a su comunidad, su desarrollo y generación de oportunidades que ofrecen, afirma Lorena Carrillo, cuyo punto de inflexión en su carrera en la minería peruana fue reconocer que el negocio minero depende directamente de la sostenibilidad y el desarrollo de su entorno.
Su vida laboral ha sido un bumerán. Inició su trayectoria profesional en el sector minero, pero luego pasó diez años como trabajadora humanitaria fuera del país. Esa experiencia transformó su manera de ver el desarrollo y el valor que tienen las decisiones de largo plazo en contextos vulnerables. “Cuando regresé al Perú, decidí volver al sector minero, precisamente porque creo firmemente en el potencial transformador que tiene esta industria”… Puedes seguir leyendo la nota aquí en nuestro especial.