Graciela Arrieta, directora de Asuntos Corporativos de OIG Perú, sostiene que la industria necesita talento, curiosidad y nuevas miradas, y las mujeres tienen muchísimo que aportar en esos espacios. “No se trata solo de ocupar puestos (los cargos son pasajeros) sino de participar en las decisiones que moldean el desarrollo de un país, de aportar soluciones y de demostrar que el conocimiento, la sensibilidad social y la capacidad de liderazgo pueden convivir perfectamente”, dice. “Cada mujer que avanza en estos sectores amplía el espacio para las que vienen detrás”.
Su carrera inició para una entidad pública, el Osinergmin, y durante seis años aprendió los tejemanejes de la supervisión del sector energético y entendió desde dentro la lógica que mueve al Estado. De los ingenieros, conoció la dinámica operativa de los proyectos; de los abogados, los motivos del marco regulatorio. De esa combinación entre operación y regulación está construida la visión integral que tiene Arrieta de este importante rubro, encadenado con todo y a todo.
Posteriormente dio el salto al sector privado, a la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía. Allí Arrieta interactuó con la comunidad empresarial. “Ese proceso de escuchar distintas posiciones y entender hacia dónde se mueve la industria fue muy formativo”, recalca… Puedes seguir leyendo la nota en nuestro especial aquí.