Con el objetivo de restaurar los ecosistemas altoandinos de Espinar, Antapaccay produjo 60,000 plantones de especies nativas en su vivero Sacha Wasi, alcanzando una tasa de supervivencia superior al 90% y generando empleo directo para trabajadores de empresas comunales locales. Esta producción permitió cumplir la meta prevista al cierre de 2025 y forma parte del compromiso de forestar 700 hectáreas al 2030.
El colle (Buddleja coriacea), especie emblemática de la zona altoandina, es la protagonista de esta iniciativa que combina innovación técnica y participación comunitaria. “Los plantones nacidos y adaptados al entorno local nos permiten asegurar una tasa de supervivencia superior al 90% al ser trasladados al campo”, destacó Juan Castro, ingeniero de Medio Ambiente Operaciones y Cierre.
“Nuestro plan de forestación al 2030 contempla alcanzar 700 hectáreas con especies nativas, siempre trabajando de la mano con nuestras empresas comunales. Esto nos permite reducir nuestra huella de carbono y garantizar la disponibilidad del recurso hídrico mediante zanjas de infiltración”, resaltó Aldo Suarez, superintendente de Medio Ambiente Operaciones y Cierre.
A diferencia de comprar plantones a proveedores externos, la producción propia permite controlar cada etapa del crecimiento y asegurar la salud de cada planta. En el vivero se utilizan semillas de plantas adultas adaptadas al entorno y también esquejes, logrando ejemplares más fuertes y resistentes a las condiciones climáticas de Espinar.
El proyecto involucra activamente a las empresas comunales de la zona. En 2024 participaron Huinsh y N&R Servicios Ambientales SRL; y en 2025 se incorporó la empresa F Umasi SAC, con un promedio de 10 trabajadores comunales por año. Este trabajo conjunto fortalece el compromiso de Antapaccay con la inclusión de las comunidades locales en sus proyectos ambientales.