El diseño de un talud minero debe contemplar un modelo geotécnico, estructural, conceptual e hidrogeológico, aseveró Esteban Hormazábal, vicepresidente para Latinoamérica de la International Society of Rock Mechanics (ISRM). Indicó además que es recomendable que la metodología para la calibración del análisis probabilístico del diseño banco berma debe contener un análisis cinemático, conciliación de anchos de bermas reales y la calibración del talud sintético.
En el Jueves Minero organizado por el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), Hormazábal señaló además que es clave que el análisis y diseño de la configuración banco berma en rocas (ya sea en carreteras o tajos abiertos) tengan un procedimiento estandarizado, definiendo una base metodológica. Mientras que, para el levantamiento y registro de información geotécnica en terreno, es recomendable trabajar con las inestabilidades existentes para estimar parámetros de resistencia al corte de las estructuras.
“Hoy hay muchas herramientas tecnológicas para el escaneo de bancos que permiten tomar una gran cantidad de información en un área bastante extensa. Ahora esa información se puede interpretar, incluso determinar el descreste de los taludes”, refirió.
El ingeniero de minas advirtió que si bien emplear la tecnología en el diseño de taludes mineros, automatiza y mejora el proceso, los profesionales en el campo de la geotecnia no deben perder la capacidad de análisis e interpretación.
“Con el avance tecnológico hemos perdido un poco la capacidad de análisis e interpretación. Hemos recolectado mucha información, pero hay que plasmarla, tratar de definir un modelo geotécnico que tenga la mayor cantidad de parámetros y nos permita hacer un diseño más confiable”, sostuvo ante el auditorio del IIMP.
Hormazábal añadió que además de generar un modelo geotécnico y estructural se necesitan mediciones para armar una red importante con datos duros para alimentar el modelo conceptual hidrogeológico. Este modelo dijo sirve para predecir el comportamiento del agua subterránea y gestionar cualquier riesgo e impacto en la operación minera.
“Cuando tenemos una condición adversa hidrogeológica tendremos dos problemas, en primer lugar, la cantidad de agua que afecta la operación y segundo la presión de poro que actúa en el macizo rocoso. Por eso es clave tener bien definido ese modelo para caracterizarlas en términos de permeabilidad, porosidad, el coeficiente de almacenamiento, etc para determinar el caudal del flujo que tendrá el rajo y si esta condición afectaría la estabilidad de los taludes”, comentó.
El ingeniero de minas agregó que es importante el análisis probabilístico que permite determinar la estabilidad y dimensiones de los potenciales bloques críticos, por lo que su calibración y verificación en el terreno es crucial.
“El análisis probabilístico no se ha explotado lo suficiente, he visto algunos trabajos donde se usan modelos 3D pero eso implica súper computadoras, una gran cantidad de tiempo de correr cada modelo 3D variando un parámetro de manera de tener un resultado. Esto va a seguir desarrollándose, hay mucho espacio para tratar de determinar de manera más fiel los modelos constitutivos de la roca, hay espacio también para tratar de representar macizos rocosos débiles que no obedece a lo que la industria generalmente utiliza”, dijo.