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Poner en producción un nuevo descubrimiento de gas o petróleo en el Perú puede tomar de10 a 15 años: Federico Seminario

El país está a la zaga de los vecinos de la región en producción petrolera.

Poner en producción un nuevo descubrimiento de gas o petróleo en el Perú puede tomar de 10 a 15 años desde el inicio de la fase exploración, lo cual es absolutamente crítico en plena transición energética, señaló Federico Seminario, CEO de Merko Energy Consulting, compañía dedicada a realizar estudios de geología e ingeniería de subsuelo. “¿Quién va a venir a invertir para monetizar la inversión en un plazo tan largo? De acá a catorce años ya estaremos viviendo otra etapa en la transición energética”, comentó. 

El especialista afirmó que hoy el Perú no es un país petrolero, porque no se ha realizado la exploración necesaria; no se perforan la cantidad de pozos exploratorios y pozos de desarrollo que se deberían hacer para aumentar la producción. “Mientras en Colombia se perforaban de 70 a 100 pozos exploratorios por año, en Perú se perforaban 2 o 3” y hoy ninguno. 

Ahora bien, explicó que podríamos ser mucho más competitivos si se explorara en el mar, en la zona de Sechura, en la zona de Salaverry y en Talara “por supuesto”. También en Madre de Dios y en Camisea, donde actualmente hay 5 yacimientos en producción. Sin embargo, “no se ha continuado la exploración y las reservas están en franco declive”. 

El CEO de Merko Energy Consulting sostuvo que es posible poner en operación varios de los campos ya conocidos y “buscar en horizontes más profundos, en zonas que aún no han sido exploradas”. Actualmente, el país produce 42,000 barriles por día (bpd) de petróleo, cuando su potencial es superior a los 100,000 bpd. Por el contrario, Perú importa más de 200,000 bpd.

El ejecutivo señaló que ahora, con los 42,000 bpd que producimos, estamos a la zaga en relación con los 500,000 bpd que produce Ecuador; el 1 millón de bpd equivalentes de Colombia; los 600,000 bpd que produce Argentina; el millón de bpd de Venezuela y los 3 millones de bpd que produce Brasil. Desde el lado de la demanda, la tendencia es inversa. El 53% de la energía eléctrica que consume el Perú proviene de las termoeléctricas que utilizan el gas. “El Perú vive del gas. Muchas fábricas industriales utilizan el gas de Camisea y hay una gran penetración en Lima, Ica, cuya demanda va a crecer”, dijo el especialista.

Un total de 16 yacimientos de petróleo ubicados en los lotes 192, 8, 67 y 39 están detenidos sin producción porque no se firman los nuevos contratos, debido a los altos límites que se requieren para la calificación de empresas operadores. “Los límites y condiciones requeridas para explotar estos campos están hechos como para que venga una compañía gigante, que no va a venir bajo este escenario. Mucha de la infraestructura está destrozada, los campamentos están en muy mal estado y se hace necesaria una inversión muy grande para recuperar los caminos e implementar la logística”, señaló Seminario. 

Gas natural

Según el informe de 2021 del Minem, Perú cuenta con 8 TCF de reservas probadas y 10 TCF probables de gas en Camisea. Con un consumo anual de 450 millones de pies cúbicos y con una proyección de demanda muy conservadora, se agotarían las reservas probadas y parte de las probables en 20 años. Además, en una década más, se consumirían otros 4 TCF, incluyendo las reservas posibles y los recursos contingentes. Esta situación enfatiza la necesidad urgente de tener políticas de estado para la exploración de gas y diversificación de energías renovables para garantizar un suministro eléctrico sostenible en Perú. El futuro y la seguridad energética del país está en juego, afirmó Seminario.

En los tiempos actuales de enfoque en las energías verdes, el combustible estrella es un hidrocarburo: el gas natural, del cual el Perú cuenta con grandes reservas. “El gas natural como combustible fósil es parte de la transición energética hasta la producción del cero neto de emisiones de carbono. Esto es así porque al quemarlo, el contenido de CO2 es muchísimo menor. Por eso se le llama un combustible azul”, explicó Federico Seminario. 

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