Para María del Pilar Matto, liderar en el sector energético no es ocupar un cargo: es asumir una responsabilidad con el país. Desde la dirección ejecutiva de Celaris Energy, observa el mapa del Perú como quien contempla un territorio lleno de posibilidades. “La energía es un habilitador del desarrollo productivo, social y ambiental”, sostiene. Y en esa frase cabe su vocación entera.
Ingresó al mundo minero-energético impulsada por una convicción: transformar realidades. No se trataba solo de infraestructura o balances financieros, sino de impacto tangible. “Cada decisión tiene implicancias estratégicas para el país”, afirma. Esa conciencia —la de que detrás de cada proyecto hay familias, comunidades y futuro— es la que define su forma de liderar.
El cambio no fue casualidad
Matto observa con claridad el avance femenino en espacios empresariales e industriales. No lo atribuye a una moda ni a una concesión. “No es casualidad —dice—, es el resultado de mayor acceso a educación especializada, sólida preparación técnica y empresas que han entendido que el talento no tiene género”.
Para ella, el cambio responde a una transformación cultural más profunda. El viejo liderazgo vertical, homogéneo y cerrado, ya no es suficiente para enfrentar desafíos complejos. Hoy se requiere diversidad de miradas, capacidad de escucha y visión de largo plazo. La integración de hombres y mujeres, subraya, no es una cuestión simbólica: es… Puedes seguir leyendo la nota aquí.