La economía peruana creció 3.8% en diciembre, por encima del avance del mes previo (noviembre: 1.5%). Con este resultado, acumuló un crecimiento anual de 3.4% en 2025, ligeramente menor al del año previo (2024: 3.6%). En tanto, el empleo total a nivel nacional creció 1.5% en 2025, una creación de más de 252 mil puestos de trabajo; mientras que los ingresos aumentaron a su mayor ritmo desde 2009.
En diciembre, el crecimiento de la economía estuvo explicado por un mayor ritmo en los sectores primarios (2.0%) y no primarios (4.3%). En el rubro primario, se combinó una mayor producción agraria (2.5%) con una menor extracción minera (-1.9%) de oro y cobre, reportó el Instituto Peruano de Economía (IPE). En tanto, en el rubro no primario, se expandió el sector construcción (12.0%) por un mayor consumo interno de cemento, así como los sectores de consumo como comercio (4.9%) y servicios (3.2%) en un contexto de inflación moderada y de un dinamismo sostenido en las contrataciones formales.
Con esto, la economía se expandió 3.4% en 2025. Este resultado es ligeramente menor al del año previo (2024: 3.6%) y bastante menor al ritmo registrado en la década prepandemia (4.5%). Más aún, no se cumplió la meta de crecimiento de 3.5% anunciada por el MEF a inicios del 2025 y ratificada en el Marco Macroeconómico Multianual de agosto.
Según sectores, en el año, se observa un contraste entre un menor dinamismo en el rubro primario (de 4.6% en 2024 a 3.0% en 2025) con una aceleración en el rubro no primario (de 3.2% a 3.5%). De un lado, la minería se desaceleró de 3.2% a 1.8%, ante un avance irregular en el año, en el que tuvo caídas en 4 de los 12 meses ante una menor disponibilidad de leyes en cobre y oro, paralizaciones transitorias por mantenimientos, así como por la afectación de la minería ilegal sobre operaciones formales.
De otro lado, la construcción se aceleró de 3.6% a 6.7%, por una mayor ejecución de obras en el ámbito privado, que se reflejó en el mayor consumo de cemento (7.5%), y en el ámbito público, principalmente a nivel subnacional, que se reflejó en el mayor avance físico de obras (5.1%). Este fue el incremento más alto del sector desde 2013, sin contar la recuperación postpandemia en 2021.
En tanto, los sectores de consumo como comercio (de 3.0% a 3.6%) y servicios (de 2.7% a 3.2%) también se aceleraron ante el impulso en la contratación formal del sector privado, que creció 6.2% en el año, lo cual fue acompañado por una mayor disponibilidad de liquidez por los retiros extraordinarios de los fondos de AFP hacia fines de año.
Perspectivas 2026
Los indicadores adelantados de actividad muestran todavía un alto dinamismo al inicio del 2026. Según las cifras del Comité de Operación Económica del Sistema (COES), la demanda de electricidad creció 4.4% en enero, por encima del ritmo de diciembre de 2025 (2.6%). El mayor ritmo estuvo asociado a una recuperación en la demanda de electricidad de los sectores vinculados a la inversión (3.0% frente a -4.9% en diciembre), que considera empresas cementeras y siderúrgicas; y de los hogares y pequeños negocios (5.0% frente a 3.6% en diciembre).
Según las proyecciones del IPE de diciembre de 2025, la economía peruana crecería alrededor de 2.7% en 2026, una desaceleración explicada por la incertidumbre asociada con el proceso electoral. Dicho contexto afectaría principalmente a la inversión privada (de un crecimiento de 11.3% en 2025 a 3.2% en 2026), dado que parte de las empresas postergarían sus decisiones de inversión hasta un momento de mayor claridad respecto de las posturas del nuevo gobierno electo y la composición del próximo Congreso. El IPE presentará la actualización de sus proyecciones macroeconómicas en marzo de 2026, como viene realizando cada trimestre.