Un modesto aumento en el valor de las exportaciones de cobre chileno el mes pasado parece estar enmascarando una disminución de la producción, ya que el principal país productor lidia con la caída de las leyes y el bajo rendimiento de sus minas, reporta la agencia Bloomberg.
Los envíos de enero, por US$ 4,550 millones, representan un aumento del 7,9 % con respecto a los niveles del año anterior, según datos del banco central publicados el lunes. Sin embargo, los precios promedio subieron un 34 % durante ese período.
De confirmarse a finales de este mes, la menor producción en un país que representa una cuarta parte del cobre extraído a nivel mundial pondría de relieve los retrocesos en la oferta mundial que contribuyeron a impulsar los precios a una serie de récords en enero, antes de disminuir a principios de febrero.
La producción en Chile disminuyó anualmente en cada uno de los últimos cinco meses de 2025. Las minas de cobre chilenas se han visto afectadas por reveses en proyectos que son clave para explotar áreas más ricas de depósitos, mientras que una mina dirigida por Capstone Copper Corp. luchó contra una huelga y la mina gigante Quebrada Blanca está luchando con problemas de almacenamiento de residuos.
La semana pasada, la ministra de Minería chilena, Aurora Williams, anunció que Cochilco elevó su proyección de precio promedio del cobre para 2026 a US$ 4,95 la libra, por sobre la estimación del informe anterior que situaba la cotización en US$ 4,55 la libra. Asimismo, señaló que para 2027 la Institución se prevé una consolidación de este ciclo de precios altos, con un precio promedio de US$ 5,00 la libra.
“Cochilco estima un mayor precio del cobre para este y el próximo año debido, principalmente, a que el mercado continuará con escasez del metal ya que la oferta permanece inestable, con episodios recurrentes de estrechez de suministro, en particular de concentrados de cobre. Esta situación ha elevado las primas para su entrega inmediata lo que se traduce en mayor volatilidad”, explicó la secretaria de Estado.
Advirtió que los recientes niveles récord del precio del metal no deben entenderse como una situación de equilibrio permanente ni como un escenario exento de riesgos. Por el contrario, responden a un mercado tensionado, en el cual perturbaciones relativamente acotadas pueden generar variaciones significativas tanto en los precios como en las primas por disponibilidad inmediata.