Las exportaciones chinas de tierras raras disminuyeron en diciembre en comparación con el mes anterior, ya que los inversores están atentos a la intensificación de las tensiones entre Pekín y Japón, que podrían desencadenar controles más estrictos en los envíos, argumenta un despacho de la agencia Bloomberg.
El flujo de salida de estos materiales —utilizados en vehículos eléctricos, sistemas de armas y fabricación de alta tecnología— totalizó 6.745 toneladas, frente a las 6.958 toneladas de noviembre, según datos aduaneros publicados el domingo.
Esta categoría está dominada en gran medida por los imanes de tierras raras, un producto que ha proporcionado a China una influencia crucial en una serie de disputas comerciales que han sacudido los mercados.
Las tierras raras se han convertido en un punto álgido en las relaciones comerciales en los últimos años, con Estados Unidos y otros países buscando desafiar el dominio de China en su minería y procesamiento.
Aunque Pekín y Washington alcanzaron una tregua comercial en octubre, aliviando las tensiones, la atención se ha centrado en Japón desde entonces, después de que el Ministerio de Comercio chino anunciara controles sobre los envíos al país con posibles aplicaciones militares. El anuncio siguió a las declaraciones realizadas el año pasado por el primer ministro japonés sobre Taiwán.
Pekín también está considerando un control más estricto de las licencias para exportar minerales al país, según informó el China Daily tras la declaración del ministerio.
Las cifras de exportación publicadas el domingo abarcan los envíos a todos los destinos y no ofrecen un desglose por geografía ni tipo de producto. Se esperan datos más detallados el martes.