El avance de la inteligencia artificial y de los grandes centros de datos que la sostienen está redefiniendo el mercado global del cobre. En un horizonte de apenas tres a cuatro años, el consumo del metal rojo, asociado a la infraestructura digital, superará incluso al de la industria de fabricación de vehículos, un giro que cambia las proyecciones de demanda y eleva la presión por desarrollar nuevos proyectos mineros, advirtió Juan Carlos Ortiz, vicepresidente del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), durante su exposición en la Semana de la Ingeniería de Minas del Colegio de Ingenieros del Perú.
“Se estima que en unos 3 o 4 años más el consumo de cobre de las centrales de inteligencia artificial (data centers), va a ser más grande que el de los carros”, dijo. “Si antes pensábamos que todo el crecimiento de cobre está orientado a atender la transformación energética, carros y buses a baterías, entre otros, las tendencias nos indican que el principal consumo del cobre en 3 o 4 años van a ser los data centers y la infraestructura para poder alimentar energía eléctrica a los data centers”.
Este cambio ocurre en un contexto en el que el cobre consolida su carácter de insumo insustituible. “El cobre no tiene esa posibilidad de ser reemplazado”, remarcó Ortiz, al explicar que la expansión de redes eléctricas, centros de datos y sistemas de transmisión requiere grandes volúmenes del metal, tanto para conducción de energía como para estabilidad operativa.
Para el Perú, uno de los principales productores de cobre del mundo, la oportunidad es clara. Más del 70% del portafolio de proyectos mineros en desarrollo —estimado entre US$ 67.000 y US$ 70.000 millones— corresponde a cobre. “Nuestro portafolio y las minas por desarrollar no se van a quedar sin compradores de ese material”, sostuvo Ortiz.