El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo el miércoles que había optado por ahora no imponer aranceles a las tierras raras, el litio y otros minerales críticos, y en su lugar ordenó a su administración buscar suministros de socios comerciales internacionales.
La medida aplaza una decisión sobre los aranceles que podría afectar aún más la economía estadounidense, especialmente mientras la Corte Suprema delibera sobre la legalidad de los aranceles de Trump, de acuerdo con un despacho de Reuters. Sin embargo, al reconocer que el país dista mucho de ser autosuficiente para sus necesidades minerales críticas, podría irritar al sector minero nacional.
Trump ordenó al Representante Comercial de EE. UU., Jamieson Greer, y al Secretario de Comercio, Howard Lutnick, que “entablen negociaciones con sus socios comerciales para ajustar las importaciones de minerales críticos de modo que no amenacen con perjudicar la seguridad nacional de Estados Unidos”.
Las negociaciones, afirmó Trump, siempre según un despacho de Reuters, deberían promover el uso de precios mínimos para los minerales críticos, una medida que desde hace tiempo buscan las mineras y los responsables políticos occidentales.
El informe de Lutnick concluyó que Estados Unidos depende demasiado de fuentes extranjeras de minerales críticos, carece de acceso a una cadena de suministro segura y experimenta una volatilidad insostenible de los precios de estos materiales. Todos estos factores alimentan una vulnerabilidad significativa para la seguridad nacional que podría ser explotada por actores extranjeros.
China es uno de los principales productores mundiales de más de la mitad de los 54 minerales considerados críticos por el Servicio Geológico de Estados Unidos, por ejemplo, y ha estado reduciendo sus exportaciones durante el último año en medio de su disputa comercial con Washington. El país también es un importante refinador de minerales críticos.