El desarrollo del Eje Sur del Perú avanza hacia la consolidación de un sistema logístico integrado y multimodal con 67 proyectos ya adjudicados en asociaciones público-privadas (APP) por más de US$ 14,000 millones y que podrían empezar a integrarse, aseguró el presidente ejecutivo de ProInversión, Luis Del Carpio.
El funcionario explicó que Perú viene preparándose para este gran momento que será integrar la salida de comercio desde Brasil, atravesando el país y llegar al mundo entero.
Para ello, agregó, la Agencia viene impulsando un portafolio de 22 proyectos en APP por más de US$ 10 000 millones, entre ellos, el Puerto Seco de Juliaca, SIT GAS, Majes Siguas II, Vía de Evitamiento Cusco y Grupo 2 – Plan De Transmisión 2025-2034.
El titular de ProInversión se refirió, además, al corredor Matarani–Ilo–Marcona–Iñapari que se perfila como un eje estratégico de integración bioceánica dentro de la Iniciativa IIRSA, articulando el sur de Perú con mercados brasileños y asiáticos.
“Este eje no solo conecta infraestructura vial y portuaria, sino que busca evolucionar hacia un sistema económico-logístico estructurado, con nodos que convierten estos proyectos en plataformas de desarrollo productivo”, añadió.
Entre los activos clave que ha venido impulsando la agencia en esta parte de Perú destacan el puerto de Matarani —concebido como nodo soberano del eje sur y conexión directa con el hub portuario de Chancay—, el corredor Interoceánico Sur (con cinco tramos concesionados), el Nodo Energético del Sur y proyectos portuarios como San Juan de Marcona. Estas iniciativas se complementan con corredores logísticos estructurantes y alimentadores que fortalecen la conectividad territorial.
ProInversión impulsa un piloto de transformación digital del corredor sur, orientado a integrar la gestión de infraestructura y servicios logísticos mediante una plataforma tecnológica común. Este sistema permitirá automatizar y monitorear los flujos de carga, elevar estándares de servicio y reducir costos logísticos, factores clave para mejorar la competitividad del comercio exterior.
El enfoque incorpora además la creación de nodos logísticos como el hub industrial del altiplano, el nodo amazónico-fronterizo y centros metropolitanos de servicios avanzados, con impacto en regiones como Arequipa, Cusco, Puno, Apurímac, Moquegua y Madre de Dios.