El día de ayer, 1 de marzo, la empresa Transportadora de Gas del Perú (TGP), concesionaria responsable del transporte del 100% del gas y líquidos de Camisea a través de un gasoducto de 880 kilómetros que conecta la selva del Cusco con la costa peruana, informó sobre una emergencia en sus instalaciones, lo que restringe el abastecimiento de gas natural para los usuarios del servicio.
Debido a este escenario, Cálidda, empresa que tiene la concesión de Lima Metropolitana, en un comunicado, afirma que ha establecido un mecanismo de racionamiento para el despacho de gas natural, priorizando solo el suministro a los consumidores residenciales y comerciales, así como el transporte público masivo de pasajeros cuyo único combustible de uso es el GNV (no están incluidos en esta priorización los vehículos de carga, vehículos livianos como taxis, coaster, mototaxis, entre otros).
“Si bien la causa de la interrupción no está atribuida a la operación de Cálidda, estamos trabajando de manera ininterrumpida y en estrecha coordinación con TGP y con las autoridades competentes para mitigar el impacto de esta situación”, dijo la empresa.
El Ministerio de Energía y Minas (Minem) informó que, ante la detección de una fuga de gas acompañada de una deflagración en la estación de válvulas ubicadas en el kilómetro 43 (KP 43) del eje energético ubicado en el distrito de Megantoni, provincia de La Convención, departamento de Cusco, se activaron de manera inmediata los protocolos establecidos en el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (SINAGERD).
La empresa operadora TGP activó su plan de respuesta de emergencia, procediendo al cierre inmediato de válvulas y al aislamiento del tramo comprometido. Asimismo, dispuso la suspensión temporal del transporte de líquidos de gas natural (LGN) y la interrupción de la inyección de gas natural (GN) en el punto de recepción del Sistema de Transporte, como medida preventiva.
El gas natural de Camisea representa cerca del 40% de la generación eléctrica del Perú. El abastecimiento nacional depende principalmente del lote 88 del consorcio Camisea —liderado por Pluspetrol—, mientras que el gas del lote 56 se destina mayoritariamente a la exportación.