Cemento Yura anunció la obtención de su primera Declaración Ambiental de Producto (DAP) para su línea de cemento Yura MAX, un reconocimiento que valida científicamente su menor impacto ambiental y refuerza su posicionamiento como referente en construcción sostenible en el país y la región.
“La obtención de esta DAP no es solo un logro técnico, es una señal clara del camino que estamos siguiendo como compañía. Hoy nuestros clientes cuentan con información objetiva y verificada que demuestra que es posible construir con materiales más eficientes y con menor impacto ambiental”, señaló Juan Carlos Burga, gerente general de Cemento Yura, empresa del Grupo Gloria.
La DAP es un estándar internacional que comunica de manera transparente y verificable el impacto ambiental de un producto a lo largo de todo su ciclo de vida. Esta certificación independiente sitúa a Yura MAX entre los cementos con mejor desempeño ambiental dentro de su categoría.
En línea con este desempeño, Yura MAX también incorpora atributos funcionales clave como máxima durabilidad —ideal para resistir condiciones ambientales agresivas—, máximo poder antisalitre —que protege las construcciones frente a la corrosión causada por sales— y una elevada resistencia a la compresión del concreto, reforzando su solidez en obras de distintas exigencias.
Los resultados obtenidos evidencian mejoras significativas frente a los valores promedio de la industria, incluso comparándolos con los de otros cementos ecoeficientes del mercado:
Menor huella de carbono: Yura MAX registra emisiones de 0,461 kg CO₂ eq/kg de cemento, una reducción de 45% frente a un cemento tipo 1. Esto significa evitar aproximadamente 16 kg de CO₂ por cada bolsa producida, equivalente a recorrer cerca de 66 kilómetros en auto.
Mayor eficiencia energética: El consumo de energía primaria no renovable alcanza 1.73 MJ, 52% menos que un tipo 1. Menor impacto en el recurso hídrico: Yura MAX genera un impacto de 0,199 m3/ kg de cemento, 74% menos que el cemento tipo 1.
Impulso a la economía circular: El proceso de fabricación incorpora el uso de residuos como combustibles alternativos, contribuyendo a la reducción de emisiones y al aprovechamiento de recursos.
La certificación también representa un valor tangible para el mercado. Arquitectos, ingenieros y constructoras podrán utilizar el cemento Yura MAX para sumar puntos en certificaciones de edificación sostenible como LEED, EDGE y el Código de Construcción Sostenible, lo que mejora la competitividad y reputación ambiental de sus proyectos.
Más allá del producto, la compañía busca traducir información técnica compleja en herramientas útiles para la toma de decisiones del sector, facilitando la transición hacia modelos de construcción con menor huella de carbono.