La desconfianza ciudadana que atraviesa el Perú va más allá del contexto político. Para Homar Lozano, director del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP) y miembro del Comité Organizador del Encuentro de Gestión Social y Sostenibilidad (GESS 2026), uno de los principales errores históricos ha sido aceptar prácticas que erosionan la legitimidad institucional. “Hemos aprendido a convivir con la ilegalidad, con la informalidad y que de alguna forma lo sentimos como normal”, afirmó en entrevista con el IIMP.
Esta convivencia, señaló, explica por qué el crecimiento económico no ha sido suficiente para fortalecer la relación entre el Estado, las empresas y la ciudadanía. “Históricamente lo que hemos hecho es convivir con eso que está mal y es necesario comenzar a corregir de una manera más rápida y eficaz”, sostuvo.
Lozano planteó que la confianza se reconstruye desde la acción concreta y la colaboración. “Debemos compartir esas buenas prácticas que ayuden a que la ciudadanía comience a confiar entre nosotros mismos y entre nuestras instituciones”, indicó. A su juicio, visibilizar lo que sí funciona es clave para generar cohesión social y traducirla en bienestar y estabilidad.
Según la XIII Encuesta Nacional sobre percepciones de la corrupción en el Perú 2025, el 39% de ciudadanos considera que la “desconfianza en el Estado” es uno de los principales efectos de la corrupción. Un porcentaje que aumentó en 12 puntos porcentuales frente al año 2022.
En ese proceso, la sostenibilidad cumple un rol central. Para Lozano, ya no se trata de una agenda secundaria. “La sostenibilidad es parte del core del negocio de cualquier sector privado”, afirmó.
Iniciativas como el I Encuentro de Gestión Social y Sostenibilidad (GESS) 2026 —que se realizará del 18 al 20 de agosto en el Centro de Convenciones de Lima— buscan precisamente impulsar una conversación multisectorial orientada a reconstruir la confianza ciudadana.