La industria cementera es una de las más complejas de descarbonizar, debido a las emisiones inherentes a su proceso productivo y a su alto consumo energético; por ello, la Federación Interamericana del Cemento (FICEM) y ASOCEM (Asociación de Productores de Cemento del Perú) se han planteado metas en línea con el objetivo global de alcanzar la carbono neutralidad al 2050.
En ese contexto desafiante y en el marco del Día Internacional de la Energía Limpia, la incorporación de energía solar representa un avance tangible hacia una industria más limpia y alineada con los compromisos climáticos globales.
Cemento Yura se posiciona como la compañía pionera de la industria cementera peruana al incorporar la primera planta fotovoltaica de autoconsumo a sus operaciones. Esta instalación permite generar alrededor de 80,65 GWh de electricidad limpia al año, lo que equivale a cubrir aproximadamente el 30% de la demanda energética de su planta cementera, desplazando parte del consumo basado en fuentes convencionales.
La implementación de esta planta solar es un componente clave dentro de la estrategia de Cemento Yura para reducir su huella de carbono. La compañía proyecta que, junto con otras medidas de eficiencia energética y el uso de combustibles alternativos, esta iniciativa contribuirá a reducir de manera significativa la intensidad de sus emisiones de CO₂, que ya es la más baja del mercado peruano, con una huellade 512 kg CO₂/ton cementicio en 2024, por debajo de la meta no condicionada sectorial para el 2030 de 542.