La producción de cobre de Rio Tinto aumentó un 5% en el cuarto trimestre, gracias al aumento de la expansión subterránea de Oyu Tolgoi en Mongolia, que compensó con creces la menor producción en Escondida, la mina de cobre más grande del mundo situada en Chile.
En Escondida, la producción del cuarto trimestre cayó un 10% respecto al año anterior debido a menores leyes y a la reducción de la producción de la concentradora, pero Oyu Tolgoi registró un aumento interanual del 57% que impulsó el aumento general de cobre del grupo.
Las operaciones de mineral de hierro de Rio en Pilbara alcanzaron un récord trimestral, con un aumento del 7% en los envíos, hasta alcanzar los 91,3 millones de toneladas. Las exportaciones anuales se situaron en el extremo inferior de las previsiones, gracias a la recuperación de la compañía tras las perturbaciones climáticas.
El cobre representó aproximadamente una cuarta parte de las ganancias semestrales de Rio, aún eclipsadas por el mineral de hierro, pero fundamentales para sus ambiciones de crecimiento a largo plazo y el contexto estratégico de sus negociaciones de adquisición en curso con Glencore, con fecha límite del 5 de febrero para presentar una oferta en firme o retirarse.
Las estrictas normas de adquisición del Reino Unido implican que el nombre de Glencore no figuraba en el informe de producción de Rio. Sin embargo, la influencia de la minera suiza se cierne sobre los resultados, mientras continúan las negociaciones sobre valoración, liderazgo, estructura y composición de activos.
Entre las opciones que se están debatiendo se encuentra la escisión de los activos de carbón.