Cochilco proyecta que Chile cerrará el 2025 con una producción cercana a 5,4 millones de toneladas de cobre fino, nivel similar al observado en 2024 , aunque con una leve disminución inferior al 2% , asociada principalmente a menores niveles productivos en algunas faenas relevantes del país.
Ahora bien, en el período 2025-2027, Chile espera un aumento de la producción, alcanzando un máximo cercano a 5,97 millones de toneladas en 2027, impulsado principalmente por la entrada en régimen y consolidación productiva de proyectos que han iniciado su operación en los últimos años.

Posteriormente, en el período 2027 –2030 , se proyecta una disminución de la producción nacional, explicada fundamentalmente por el decaimiento natural de leyes en operaciones existentes de gran escala.
En este contexto, el nivel mínimo de producción en Chile se alcanzaría en 2030, con alrededor de 5,43 millones de toneladas de cobre fino.
En el período 2030 –2034 , Chile proyecta una recuperación gradual de la producción, asociada a la materialización de proyectos de reposición de capacidad productiva, junto con la entrada en operación de nuevos proyectos y desarrollos greenfield, permitiendo sostener los niveles de producción nacional hacia el final del horizonte de proyección.
La proyección muestra que, en ausencia de nuevos proyectos, la producción chilena de cobre fino seguiría una trayectoria decreciente en el período 2025 – 2034 .
Bajo la condición “Base”,asociada a operaciones en producción y proyectos en ejecución, la producción alcanzaría su máximo hacia mediados de la década y luego disminuiría progresivamente hasta situarse en torno a 4,4 millones de toneladas en 2034 , como resultado del decaimiento natural de leyes y de la reducción productiva de activos existentes.
La incorporación de proyectos en condición “Probable” permitiría mitigar parcialmente esta caída, aportando del orden de 0,5 millones de toneladas adicionales hacia 2034 , mientras que los proyectos en condición “Posible” contribuirían con un volumen adicional cercano a 0,3 millones de toneladas.
Sin embargo, de acuerdo con las proyecciones, a partir de 2027 el decaimiento de la producción resulta difícil de evitar, incluso considerando un mayor número de proyectos en cartera.
En este contexto, la mantención de los niveles de producción actuales y un aumento sostenido de la producción nacional por sobre los 6,0 millones de toneladas de cobre fino anuales, requieren que los proyectos contemplados en la cartera de inversiones se desarrollen en tiempo y forma, junto con la incorporación de nuevos proyectos greenfield que permitan ampliar estructuralmente la base productiva del país.