Entre 2021 y 2025, la economía peruana se consolidó como una de las más sólidas y resilientes de América Latina, destacando por la fortaleza de sus fundamentos macroeconómicos, el dinamismo de la inversión y la prudencia en el manejo fiscal y monetario, señala el Informe Preelectoral 2021-2026 elaborado por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), que posiciona al Perú entre las economías líderes de la región en manejo macroeconómico, estabilidad y confianza para los inversionistas.
Durante el quinquenio 2021-2025, el Producto Bruto Interno (PBI) del Perú creció en promedio 4,5 % en términos reales, la segunda tasa más alta de América Latina, solo superada marginalmente por Colombia (4,6 %). “Este desempeño resulta especialmente significativo en un contexto regional marcado por choques externos, volatilidad financiera internacional y los rezagos económicos de la pandemia”, indicó el MEF en un comunicado.
El crecimiento económico estuvo sustentado por un fuerte impulso de la demanda interna, destacando el buen dinamismo de la inversión pública y privada, que crecieron en promedio 10,5 % y 8,3 %, respectivamente, en el periodo analizado. El dinamismo respondió a una combinación de políticas fiscales contracíclicas, mejora en la ejecución del gasto público y un entorno macroeconómico predecible, que favoreció al desarrollo de las inversiones.
El impulso de la inversión privada estuvo sostenido por la construcción y ampliación de proyectos como Ampliación Toromocho II, Chalcobamba I y San Gabriel, entre otros. Estas inversiones no solo fortalecieron la capacidad productiva del país, sino que también contribuyeron al crecimiento de las exportaciones y al desarrollo de encadenamientos productivos regionales.
Asimismo, destacaron las inversiones en infraestructura logística y portuaria. Un hito clave fue la inauguración del Terminal Portuario de Chancay en noviembre de 2024, cuya Etapa 1 significó una inversión de US$ 1,300 millones, consolidando al Perú como un hub estratégico de comercio exterior en el Pacífico sudamericano.
El periodo también estuvo marcado por una importante adjudicación de proyectos bajo la modalidad de Asociaciones Público-Privadas (APP), en sectores como transporte vial, puertos, energía eléctrica y saneamiento, además de la ampliación del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, los muelles Sur y Norte del Puerto del Callao y la continuidad de la Línea 2 del Metro de Lima.
Gracias al impulso de la minería y la agroindustria, las exportaciones peruanas crecieron 36,5 % en el periodo, pasando de US$ 63 mil millones en 2021 a más de US$ 86 mil millones en 2025, fortaleciendo la balanza comercial y la generación de divisas.
Un elemento clave de la estabilidad macroeconómica fue el elevado nivel de Reservas Internacionales Netas (RIN), que al cierre de 2025 alcanzaron el 28 % del PBI, superando ampliamente a economías como Brasil (16 %), Colombia (15 %), Chile y México (14 %). Este colchón externo fortaleció la confianza de los mercados y la capacidad de respuesta ante escenarios adversos.
Como resultado de estas fortalezas, el riesgo país del Perú se ubicó en este periodo, en promedio, como el segundo más bajo de la región, con 172 puntos básicos, solo por detrás de Chile (139 puntos básicos), reduciendo el costo de financiamiento para el Estado, las empresas y los hogares.
En el ámbito monetario, la inflación promedio del periodo fue de 4,4 %, la más baja de América Latina, reflejando la efectividad del esquema de metas de inflación y la acción oportuna del BCRP. Este resultado se sustentó en una política monetaria técnica, creíble e independiente.