El director ejecutivo de Glencore Plc, Gary Nagle, lo ha calificado como el acuerdo más obvio en la minería. Su predecesor y mentor, Ivan Glasenberg, ha intentado lograrlo durante casi dos décadas. Sin embargo, la fusión de Glencore con Rio Tinto Group ha resultado esquiva, hasta ahora.
Personas familiarizadas con el asunto, consultadas por Bloomberg, afirman que la actual ronda de negociaciones para crear la mayor minera del mundo, confirmada por ambas compañías el jueves por la noche, es la más seria de su historia, aunque enfatizan que aún se encuentra en una etapa inicial.
En el centro del cambio se encuentra la preocupación dentro de Rio de que su cartera de mineral de hierro pueda quedar rezagada ante el frenesí de fusiones y adquisiciones del cobre que arrasa el sector, así como una configuración de personalidades en ambas partes con mayor capacidad para llegar a un acuerdo, según las fuentes.
La última vez que se discutió seriamente el acuerdo, a finales de 2024, las conversaciones fracasaron debido a la renuencia de Rio a pagar una prima elevada, así como a las diferencias culturales fomentadas por el entonces director ejecutivo de Rio y la dirección de Glencore. En aquel momento, Glencore presionó para que Nagle dirigiera la empresa fusionada.
Ahora ambas partes parecen más dispuestas a llegar a un acuerdo. Bloomberg informó anteriormente que Rio estaba dispuesta a conservar el vasto negocio de carbón de Glencore. Aun así, las conversaciones se encuentran en una etapa muy temprana y las personas advirtieron que ambas partes aún están lejos de alcanzar un acuerdo. Incluso si lo logran, cualquier combinación sería sumamente compleja y requeriría la aprobación de numerosos organismos reguladores en un momento de mayor escrutinio gubernamental sobre los recursos naturales.
Dos personas familiarizadas con la propuesta de Rio indicaron a Bloomberg que la empresa podría estar dispuesta a considerar pagar una prima de adquisición, aunque otras advirtieron que era demasiado pronto en el proceso para evaluarlo.
El acuerdo de fusión alcanzado por Anglo American Plc y Teck Resources Ltd. en septiembre y el reciente aumento de los precios del cobre a máximos históricos superiores a los 13.000 dólares por tonelada solo aumentaron la presión sobre Rio para que actuara.