El crecimiento de los sectores de inteligencia artificial y defensa elevará la demanda mundial de cobre en un 50% hacia 2040, mientras que la oferta podría enfrentar un déficit superior a los 10 millones de toneladas anuales si no se refuerzan el reciclaje y la extracción, según un informe de S&P Global consultado por Reuters.
De acuerdo con el estudio, la demanda global pasará de 28 millones de toneladas anuales en 2025 a 42 millones en 2040. Este aumento estará impulsado no solo por la expansión de los vehículos eléctricos, sino también por el desarrollo de centros de datos, la robótica y el mayor consumo de electrodomésticos con alto contenido de cobre.
“El motor de fondo es la electrificación global, y el cobre es el metal clave de ese proceso”, señaló Dan Yergin, vicepresidente de S&P, en declaraciones recogidas por Reuters. El auge de la inteligencia artificial ya se refleja en más de 100 nuevos proyectos de centros de datos desarrollados el último año.
Chile y Perú se mantienen como los principales productores de cobre, mientras que China lidera la fundición mundial. Estados Unidos importa cerca de la mitad de sus necesidades anuales, en un contexto de mayor demanda asociada también al incremento del gasto en defensa y a tensiones geopolíticas como el conflicto en Ucrania.