El gas natural, un combustible que existe en el Perú desde hace mucho tiempo, ha sido “de alguna manera u otra” olvidado en esta etapa de transición energética, dijo Enrique Martínez, gerente sénior de Nuevos Negocios y Relaciones Institucionales de Transportadora de Gas del Perú (TGP), durante el congreso Transporte Sostenible 2025. “Se está hablando de que no hay gas natural, de que se acabará en 12 años”, refirió el ejecutivo. “Eso es mentira”.
“El tema del gas y los hidrocarburos en general no funciona así. No es que este año tengamos 12 años más. El siguiente para 11, y así sucesivamente. No es un conteo regresivo hasta cero. Esto no ha pasado en ningún país. Y les digo, mejor aún. Les podría decir que es hasta un poco malo tener 12 años. Lo bueno sería que todos los años tengamos 12 años. Fíjense en las reservas y la duración de estas reservas en los países con mayor desarrollo. Tienen 8. Tienen 10. Tienen 7 años de reservas. Pero todos los años tienen 7. ¿Por qué? Porque exploran. Porque descubren nuevas reservas. Porque tienen inversiones en el upstream. Ese es el objetivo que tenemos que lograr acá”, dijo Enrique Martínez. “No señores. No se acabará, hay que seguir explorando. Nuestra selva es muy rica en hidrocarburos”.
Recientemente TGP ha presentado al Gobierno peruano un proyecto para extender los beneficios del gas natural hacia el sur del país. Es un proyecto de US$2.000 millones de inversión. El proyecto es conocido como TGP Extensión Sur.
El proyecto permitirá que el sur peruano cuente con gas natural al mismo precio que el de Lima, generando ahorros significativos. Según Martínez, el precio del gas natural en zonas como Moquegua y Arequipa podría bajar hasta en un 50% con el proyecto TGP Extensión Sur en marcha.
Con Camisea, se produce alrededor del 40% de la energía que consume el país. Actualmente hay 2 millones de usuarios residenciales de gas natural y cerca de 500 mil vehículos.
TGP transporta el gas de Camisea hacia cierto punto estratégico en la costa peruana. Desde allí se distribuye esencialmente a Lima, pero también a otras regiones del país. La concesión de TGP vence en 2033, pero la empresa actualmente negocia un con el Estado peruano una extensión.
TGP transporta la molécula por alrededor de 880 km, sumando tramos adicionales a la infraestructura, que nace en la selva, cruza los Andes (alcanza los 4.800 msnm) y reposa en la costa, en la localidad de Lurín. Es el segundo gasoducto más alto del mundo. La empresa transporta el 100% del gas natural que se consume en la capital, Lima.
Además de un ducto de gas, en paralelo, han tendido un ducto de líquidos, que llega hasta el distrito de Humay, en la provincia de Pisco, región Ica, en donde está ubicada la planta de fraccionamiento de Pluspetrol.
La selva amazónica es el lugar más lluvioso del mundo. Los desplazamientos de tierra son constantes. Todos los años TGP invierte unos US$30 millones solo en obras de geotecnia para que el gasoducto se mantenga estable.
TGP comenzó su operación comercial en 2004. La capacidad de su ducto en ese momento era de 314 millones de pies cúbicos por día, y de 50.000 barriles por día de líquidos.
Ahora en el 2025 su capacidad se ha quintuplicado. La capacidad de transporte que inició con 300 millones hoy ronda los 1.540 millones de pies cúbicos por día, y puede seguir ampliándose.