Varias mineras están entre las 60 empresas en Perú que usan pruebas de inmunofluorescencia

Varias mineras están entre las 60 empresas en Perú que usan pruebas de inmunofluorescencia

La realidad sanitaria en el país se encuentra en una etapa muy compleja, a la falta de infraestructura de salud (camas, balones de oxígeno, plantas de oxígeno, respiradores artificiales) se mantiene la falta de herramientas confiables para la detección del Covid-19. Pese a que las pruebas moleculares demostraron ser la mejor opción, en su momento, para la detección del virus, se usaron masivamente pruebas rápidas (inmunocromatografía), pese a que la evidencia científica demostraba que tenían baja capacidad de detección (sensibilidad). Al ser más baratas el mercado optó, para cumplir con las normas, por este tipo de pruebas sin importar que su uso pudiese generar ingentes cantidades de “falsos negativos”. 

Sin embargo, como siempre ocurre en todos los campos de la ciencia, han aparecido nuevas tecnologías que permiten ahora no sólo detectar el virus (Covid–19) identificando si el paciente es positivo/negativo (resultado cualitativo), sino que además permiten detectar cuán infectiva es una persona, es decir, brindan resultados cuantitativos a través de la Prueba Cuantitativa de Antígenos por Inmunofluorescencia (FIA, por sus siglas en inglés). 

La FIA compite con las pruebas moleculares en los siguientes aspectos:

Esta tecnología ya se encuentra disponible en el mercado peruano y la usan 22 centros médicos en Lima (y en aumento) y más de 60 empresas en todo el Perú en sectores como:  

  • Pesquería: muy importante embarcar a trabajadores correctamente diagnosticados puesto que si existiese una contingencia de salud en alta mar no se cuenta con tiempo de reacción.
  • Minería: evitando así costos de paralización y reduciendo la cuarentena hotelera al mínimo.
  • Agroindustria: para proteger a los trabajadores y sus familias.
  • Inmobiliarias: donde una paralización de obra genera incumplimientos de plazos con clientes y bancos.

Estos sectores usan FIA por su reconocida sensibilidad, estabilidad, y confiabilidad de sus resultados.

NO MÁS PRUEBAS RÁPIDAS

En noviembre del 2020, debido a la baja sensibilidad de las pruebas rápidas, el Ministerio de Salud (Minsa) emitió tres resoluciones ministeriales donde se dejan de mencionar a las pruebas rápidas serológicas como herramienta de detección de pacientes y trabajadores contagiados y son:

  • RM 905-2020-MINSA: Es la Directiva Sanitaria 122-2020 de Vigilancia Epidemiológica, donde se señala que las pruebas serológicas aceptadas son las CLIA, eCLIA, ELISA e Inmunofluorescencia, y ya no se menciona a las “Pruebas Rápidas” o de Inmunocromatografía.
  • RM 947-2020-MINSA: Donde se aprueba el Protocolo de Manejo Ambulatorio de Personas Afectadas por COVID-19, y donde de manera taxativa se menciona que “las pruebas de laboratorio y su aplicación para la confirmación de los casos de COVID-19 son las que están establecidas en el documento normativo vigente sobre vigilancia epidemiológica” es decir, sólo los señalados en la norma anterior entre ellos CLIA, ELISA e Inmunofluorescencia.
  • RM 972-2020-MINSA: Que aprueba los Lineamientos para Vigilancia, Prevención y Control de la Salud de los Trabajadores con riesgo de exposición al SARS-CoV-2, donde nuevamente se menciona que las pruebas serológicas aceptadas son CLIA, eCLIA, ELISA e Inmunofluorescencia.

Por ello, la tecnología de inmunofluorescencia se ha convertido en una herramienta muyconfiable precisa, económica, y portátil para la detección tanto de anticuerpos (pruebas serológicas IgM/IgG) como de virus (antígenos), todas ellas con resultados cuantitativos para dar mayor información al médico tratante y poder enfrentar la pandemia con información confiable y oportuna en bien de la persona, sus compañeros de trabajo, y de su familia.

Empresas de reputación tienen muy en claro que las normas del Minsa no son meras “sugerencias” sino que ponen en blanco y negro algo que toda la población ya sabe, y es que las pruebas rápidas (inmunocromatografía) por naturaleza tienen muy baja capacidad de detección ya sea de anticuerpos (IgM/IgG) como de virus (antígenos), por lo que enfrentar esta segunda ola con esas herramientas sería volver a cometer un gran error.

Las pruebas cuantitativas de antígenos están inclusive permitiendo diferenciar pacientes infectados que tiene alta carga viral (valores altos en la prueba cuantitativa) de aquellos que tienen una muy baja carga viral (valores muy bajos en la prueba cuantitativa) y con ello ayudarlos en tomar las mejores medidas de aislamiento y/o seguimiento de su evolución para así actuar de manera preventiva y con las mejores herramientas disponibles para reducir la tasa de fatalidad que nos desbordó en la primera ola.

El sector minero y de energía requiere de mucha confiabilidad en sus acciones, las Pruebas de Inmunofluorescencia (antígenos y anticuerpos)  otorgan mayor confianza y rapidez en los resultados. ¿Necesita mayor información sobre estas pruebas, la biotecnología usada, y las normas que las respaldan? Comuníquese con OBC Team aquí.

*PUBLIRREPORTAJE

Autor: Energiminas (info@prensagrupo.com)