Un inicio de año de US$568 millones en Graña y Montero merced a la minería

La compañía Graña y Montero, en lo que va de este año, ha anunciado US$568 millones en dos nuevos contratos mineros, uno en Perú y otro en Chile, aunque Luis Díaz Olivero, gerente general corporativo de la empresa, lo redondea a US$600 millones, según un medio local.

La minería ha dado nuevo aliento a esta empresa que hasta hace poco comenzó una intensa venta de activos para hacer caja. “Hemos anunciado más de US$600 millones en nuevos contratos con Quebrada Blanca en Chile y Quellaveco en Perú”, dijo el Ejecutivo al diario Gestión. “En términos de operaciones, nos ha ido bien”.

Les va muy bien de hecho: dos grandes contratos a inicios del año sustentan sus declaraciones en suelo sólido a pesar de admitir que  “los últimos dos años han sido muy duros y ha respondido la empresa bastante bien”.

Graña y Montero tiene aparentemente un futuro más prometedor. El backlog de la empresa supera los US$2,000 millones “y eso prácticamente ha eliminado cualquier riesgo comercial para el presupuesto de ventas de 2019”, reveló Luis Díaz. “Eso es 1.7 veces de años de actividad”.

Con respecto al sector minero, expresó que este “obedece a la parte local. Vemos que es más dinámico en Chile y perú, peor me imagino que eso se irá revirtiendo”.

Recientemente una subsidiaria de Graña y Montero se ha adjudicado un contrato por US$318 millones para construir la planta concentradora del proyecto Quellaveco (Moquegua) de la minera global Anglo American.

“Nuestra subsidiaria GyM S.A. ha sido adjudicada por Anglo American Quellaveco S.A. con los trabajos correspondientes al contrato de construcción de la Planta Concentradora del Proyecto Quellaveco por una contraprestación equivalente a US$ 317’902,670.89, más el correspondiente Impuesto General a las Ventas”, comunicó la empresa a la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV).

A finales de enero de este año, la compañía Minera Teck djudicó a la subsidiaria de Graña y Montero en Chile, Vial y Vives – DSD, un contrato por aproximadamente $ 250 millones para ejecutar los trabajos de obras civiles y montaje electromecánico del área de molienda y chancado de pebbles de la planta concentradora para el proyecto Quebrada Blanca Fase 2.

En un hecho de importancia, la organización señaló que su subsidiaria chilena “siguió un estricto proceso de debida diligencia, gestionado por Bechtel Chile, de acuerdo con los más altos estándares internacionales”. Precisa que el Proyecto Quebrada Blanca Fase 2 es una expansión de la operación cuprífera de Quebrada Blanca de Teck, en la región de Tarapacá, Chile.

Ambos contratos reflejan “el avance en la nueva estrategia de negocios y cumplimiento del Grupo Graña y Montero, enfocada en posicionarnos como una opción altamente calificada para aportar al sector minero y con alcance regional”, sintetizó la empresa anteriormente.

Autor: Jean Pierre Fernandez (jpfernandez@prensagrupo.com)