Un activo secundario: ¿por qué ha decidido Barrick vender Lagunas Norte?

Un activo secundario: ¿por qué ha decidido Barrick vender Lagunas Norte?

¿Por qué ha decidido vender Barrick su activo Lagunas Norte, en el Perú, a la empresa Boroo Pte Ltd, de Singapur? El inicio de esta decisión tiene su origen en la fusión entre la minera Barrick y la sudafricana Randgold, en 2018. Barrick Misquichilca, la subsidiaria de la multinacional en el Perú, que ahora se llama Barrick Gold, tenía planes futuros para continuar explotando Lagunas Norte. Este plan implicaba una inversión superior a los US$600 millones que la empresa estaba dispuesta a ejecutar, pero llegó primero la fusión y un nuevo capitán al frente del timón. Mark Bristow, su director ejecutivo desde la fusión, dejó en claro desde el principio, y Energiminas lo anunció hace mucho, que la prioridad de la empresa en Latinoamérica serían Pueblo Viejo en República Dominicana y Veladero en Argentina, y acaso Pascua Lama entre Chile y Argentina. 

En cada presentación de desempeño productivo, Mark Bristow y su equipo dedicaban amplios minutos para hablar de los futuros desembolsos y avances de la empresa en estos tres activos y escasos segundos para referirse a Lagunas Norte. En junio de 2019, la empresa canceló el proyecto Optimización Lagunas Norte y en agosto de ese mismo año puso este activo en “cuidado y mantenimiento”, una forma sútil de colocar en la cola la inversión en Lagunas Norte mientras analizaba otras tentadoras alternativas. Una de ellas la unión parcial con Newmont para explotar minas en Nevada, EE.UU., un país, otra vez, que ofrece más garantías a las inversiones mineras, o aprobar los más de US$1,000 millones para ampliar Pueblo Viejo. 

En otras palabras, los fondos casi listos para optimizar Lagunas Norte, de pronto, con la llegada de Bristow, tuvieron otros destinos: países como Argentina y localidades como San Juan, que según el Instituto Fraser, es una de las jurisdicciones que más y mejor acoge a la industria minera, o República Dominicana, un país deseoso de atraer inversión extranjera y generar ingresos frescos y rápidos para el fisco, ganaron protagonismo. Cabría aquí recordar un aspecto no menor: la obtención de los permisos y el proceso de consulta previa en el Perú, a diferencia de otros países, toma mucho tiempo, que se mide en meses y hasta años, y los capitales de inversión deben ejecutarse cuanto antes dado que la minería compite con otras industrias para atraer millones. Este aspecto, sumado a la usual inestabilidad política peruana, también juegan un papel determinante en las altas esferas de Barrick. Ellos también leen noticias.

La región latinoamericana sigue siendo un destino importante para Barrick, y la compañía mantendrá un equipo en Perú para continuar desarrollando su cartera de activos de exploración y buscar oportunidades para encontrar y operar minas de oro y cobre de clase mundial en ese país. Pero hay una gran distancia entre explorar y producir. La optimización  de Lagunas Norte era un proyecto de dos etapas. La primera era conocida como Proyecto de Mineral Carbonado, que buscaba añadir 100,00 onzas de oro al año al separar el carbón del mineral. La segunda fase, Proyecto de Material Refractario, proyectaba adicionar unas 170,000 onzas más de oro. En 2018, la unidad minera produjo 245,000 onzas, 37% menos que en 2017. Todo eso es historia. Lagunas Norte, para Barrick, es un activo secundario.

Barrick produce más de 5 millones de onzas en todo el mundo y Lagunas Norte, en algún momento un activo importante en su portafolio, ya no lo es más. Los últimos datos de producción del depósito datan de 2019, cuando generó 107,000 onzas de oro (y ninguna en el último trimestre de aquel año). Barrick simplemente dejó de creer en Lagunas Norte basados en unos parámetros muy internos de la empresa. Barrick solo pretende invertir en activos que denomina “Tier One” o de “Nivel Uno”. Un yacimiento así debe cumplir ciertos requisitos y uno de ellos debe ser su potencial de reservas, que de ser igual o mayor a diez años y una producción promedio anual de al menos 500,000 onzas, además de costos mínimos de producción. Con ninguno de estos aspectos cuenta hoy Lagunas Norte, y por eso la vendieron a Boroo Pte Ltd, de Singapur, por una contraprestación total de hasta US$ 81 millones, más la asunción por parte de Boroo del pasivo por cierre de Barrick relacionado con la mina de US$226 millones respaldado por una obligación de fianza existente de US$173 millones.

Autor: Energiminas (info@prensagrupo.com)