Tía María: preocupaciones de la población; respuestas de Southern

Tía María: preocupaciones de la población; respuestas de Southern

Para el Ejecutivo, el proyecto minero Tía María de Southern Perú, valorizado en US$ 1,400 millones, y que se encuentra ubicado en la provincia de Islay, en Arequipa, es «inviable». En los últimos días, la vicepresidenta Dina Boluarte y Pedro Francke, titular del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), afirmaron que el proyecto cuprífero, sería inviable por la resistencia social y el impacto ambiental que generaría.

A 11 años de la primera consulta social sobre la realización de Tía María, en el que se estima producir aproximadamente 10,000 toneladas de mineral por día, 7,000 agricultores que integran la Junta de Usuarios del Valle de Tambo “se mantienen opositores al proyecto”, indicó su presidente, Jesús Cornejo, al diario Gestión.

Sus principales motivos -argumenta- es la cercanía (800 metros) entre el proyecto minero y el río Tambo, el principal afluente para su actividad agrícola. Asimismo, afirma que el 90% del distrito estaría concesionada a inversiones mineras, incluida La Tapada, lo que limitaría la ampliación de la frontera agrícola.

«Fuimos el primer valle en iniciar un proceso de mecanización agrícola e introducir tecnología al campo. Por hectárea producimos 45,000 kilos de papa, y nuestras 12,000 hectáreas instaladas se dividen en producción también de ajo, cebolla, caña de azúcar, zapallo y arroz». Según su punto de vista. «la minería no garantiza que se salga de la pobreza».

Marilú Marroquín, presidenta de la Junta de Usuarios de Riego de Ensenada-Mejía-Mollendo desde el 2017, y que reúne a 700 agricultores que ocupan 2,500 hectáreas de terrenos agrícolas, también afirmó que sus integrantes han pedido la cancelación del proyecto.

«Más allá de que no le demos la licencia social, el proyecto no puede ir porque obtuvo la licencia de construcción sin que tenga asegurado un componente importante que era el agua. A eso, se suma que han perdido la concesión de Vania (en agosto de este año); entonces, el proyecto ni la planta de procesamiento sin agua asegurada pueden ir», explicó siempre al diario Gestión, desde donde extraemos la noticia.

RESPUESTA DE SOUTHERN

Pese a que perdió la concesión de Vania, el vicepresidente de Finanzas de Southern Copper, Raúl Jacob dijo a citado diario que «han tomado acciones para que no sea un impedimento para el inicio del proyecto minero». En ese sentido, afirmó que Tía María debe continuar pues cuenta con «todos los permisos necesarios y la parte social muestra un gran avance».

Respecto a la preocupación de la población sobre el uso de agua, reafirmó que en el EIA se tiene contemplado el uso de agua de mar desalinizada, «sin tomar una gota de agua del río Tambo para nuestras operaciones. Lo que sucede es que quienes se oponen al desarrollo de la minería han posicionado una versión del tema que no es cierta y ello genera dudas en algunas personas».

Añadió que se avanza en la construcción de una carretera que entrará al desierto desde el sur de Mollendo y evitará un movimiento constante de camiones y personal en el valle durante su construcción, a lo que se sumará la construcción de un ferrocarril de 32 kilómetros para que durante la operación de Tía María se muevan los materiales y la producción sin afectar el tráfico carretero local.

En 2019, el Ministerio de Energía y Minas (Minem) otorgó la licencia de construcción a Tía María que incluía observaciones, entre otros, por la falta de un estudio hidrológico. El trámite administrativo avanzó ante el vencimiento de la vigencia del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) aprobado en el 2014.

Autor: Energiminas (info@prensagrupo.com)