Southern Perú avanza con estudios técnicos y económicos para nueva fundición en Ilo

Southern Perú avanza con estudios técnicos y económicos para nueva fundición en Ilo

El vicepresidente de Finanzas de Southern Perú, Raúl Jacob, confesó que la minera de Grupo México avanza con los estudios técnicos y de mercado para la futura construcción de una nueva refinería en Ilo, en la región Moquegua. La inversión en este complejo metalúrgico, dijo, gana protagonismo por el crecimiento de las ventas de cobre refinado en el Perú, que aumentan a un ritmo de 15% de un año a otro. Los estudios técnicos y económicos —dijo— ya están «bastante» desarrollados.

«El cobre refinado es usado por la industria peruana para producir otros productos derivados del cobre», comentó Jacob al diario Gestión. La inversión en el proyecto, que aún no es concluyente, rondará los US$1,300 millones. Una vez concluidos todos los estudios, el directorio de la minera decidirá si ejecutan la inversión o no. Pero antes deberán elaborar el estudio de impacto ambiental y gestionar más permisos.

La nueva refinería es uno de diversos proyectos en el pipeline de Southern en Perú, además de avanzar con otros. En junio del 2018, la empresa firmó un contrato para la adquisición del proyecto Michiquillay en Cajamarca. La compañía ha creado un equipo directivo multidisciplinario para planificar el desarrollo de este proyecto. Como parte de este plan, la minera ha establecido puntos de contacto con las autoridades locales y regionales y las comunidades para promover programas de desarrollo sostenible en el área. En 2021, la organización firmó un acuerdo social con las comunidades Michiquillay y La Encañada y, el 1 de octubre del 2021, el Ministerio de Energía y Minas peruano aprobó el Estudio de Impacto Ambiental semidetallado del proyecto. 

Michiquillay es un proyecto minero de clase mundial con recursos minerales inferidos de 2,288 millones de toneladas con una ley de mineral estimada de 0.43%. «Cuando esté desarrollado, esperamos que Michiquillay produzca 225,000 toneladas de cobre al año (junto con subproductos de molibdeno, oro y plata) con una vida de mina inicial de más de 25 años a un costo en efectivo competitivo», explicó Southern. «Estimamos que se requerirá de una inversión de aproximadamente US$2,500 millones y esperamos el inicio de la producción para el 2028. Michiquillay se convertirá en una de las minas de cobre más grandes del Perú y creará significativas oportunidades de negocio en la región de Cajamarca; generará nuevos puestos de trabajo para las comunidades locales y contribuirá con impuestos y regalías para los gobiernos local, regional y nacional». 

Los Chancas, el proyecto greenfield de cobre de Southern en Apurímac, es un depósito de pórfido de cobre y molibdeno, y es también otro proyecto que entusiasma a la empresa, que busca superar el millón de toneladas de cobre anuales en producción y medirse con Codelco y BHP. Según ha revelado la empresa, las estimaciones actuales de recursos minerales de cobre indicados «son 98 millones de toneladas de óxidos con un contenido de cobre de 0.45% y 52 millones de toneladas de sulfuros con un contenido de cobre de 0.59%». 

El proyecto Los Chancas prevé una mina a tajo abierto con una operación combinada de procesos de concentradora y lixiviación para producir 130,000 toneladas de cobre y 7,500 toneladas de molibdeno al año.  La inversión de capital estimada es de US$2,600 millones y se espera que el proyecto comience sus operaciones en el 2027. 

Southern también afirma que su proyecto Tía María, de US$1,400 millones, tendrá la prioridad de contratar mano de obra local para cubrir los 9,000 puestos de trabajo (3,600 directos y 5,400 indirectos) que «esperamos generar durante la fase de construcción de Tía María».

Autor: Jean Pierre Fernandez (jpfernandez@prensagrupo.com)