Shell buscará que electricidad sea parte importante de su negocio global

Shell buscará que electricidad sea parte importante de su negocio global

La apuesta de Shell por la transición a la movilidad eléctrica es clara, su objetivo es reducir la intensidad de carbono de su cartera y continuar trabajando para mejorar la eficiencia energética en sus operaciones. Recientemente la firma anunció su deseo de transformarse en una empresa con cero emisiones netas para el 2050 o antes, misión que también espera concretar en el Perú.

“Como empresa global con presencia en más de 70 países, Shell está trabajando en todo el mundo para satisfacer las necesidades de los conductores de vehículos eléctricos: en el hogar, en el trabajo o en la carretera. Esto es parte de nuestro esfuerzo más amplio de hacer que la electricidad sea una parte importante de nuestro negocio, una que irá de la mano del petróleo, el gas y los productos químicos en el futuro”, indicó Rafael Segovia, commercial manager & NBD en Shell Perú, quien será parte del panel “Estaciones de carga eléctrica: La oportunidad para disminuir los niveles de emisión”, en el congreso Electrotransporte Digital 2020, que se realizará los días 24 y 25 de setiembre. 

Segovia dijo que la multinacional Shell proyecta que la demanda de combustibles líquidos, como gasolina y diésel, continuará siendo muy relevante en las próximas décadas pero admite que los autos eléctricos ganarán mercado con el paso del tiempo, y la empresa debe adaptarse a ello. Shell, en noviembre de 2019, junto con su socio estratégico Primax, estrenaron el primer cargador público para autos eléctricos en una estación de servicios en Lima (Av. Javier Prado con Castaños). 

“Cualquier persona con un auto eléctrico en Perú puede pasar por esta estación de servicio y, en unos 20 minutos, cargar la batería de su automóvil hasta el 80 % de su capacidad. Este proyecto es un buen ejemplo de por qué tenemos que trabajar juntos para hacer frente al cambio climático: la industria energética, la industria automovilística, los gobiernos y la sociedad”, destacó.

Según un estudio de la consultora McKinsey, la velocidad, la disponibilidad y la seguridad de la infraestructura de recarga son los principales factores disuasivos para la compra de un vehículo eléctrico, después del precio y la distancia que se puede recorrer con una recarga. “Esto incluye opciones de recarga regulares para hogares y empresas, pero también opciones de recarga más rápidas y potentes en las estaciones de servicio y otros lugares de acceso público”, señaló Segovia.

El especialista afirmó que hacer crecer el uso de vehículos eléctricos en Perú depende de un esfuerzo conjunto del sector privado con el público. “Para el sector privado, se requieren incentivos del mercado más que ayuda a las empresas”, dijo, y uno de los rubros de mercado en los que la electromovilidad puede ingresar con fuerza es el público, como lo ha hecho Chile y como avanza en Colombia. “Imaginemos un metropolitano eléctrico con menos ruido y contaminación ambiental, mejorando, así, la calidad de vida de nuestros compatriotas”, dijo.

Existen varios ejemplos a nivel mundial sobre políticas de fomento, agregó Segovia, “algunos ejemplos concretos de Europa incluyen: exoneración del IGV y créditos fiscales para la compra de un vehículo eléctrico, el uso de carriles particulares, descuentos en peajes y parqueos, bono de compra y bono de chatarreo”. Y añadió: “Latinoamérica tampoco se queda atrás. México, Argentina y Chile han establecido incentivos para este tipo de movilidad. Ecuador tiene un proyecto para que el transporte en las Islas Galápagos sea 100 % eléctrico, por la fragilidad ambiental del hábitat de las especies”.

Autor: Energiminas (info@prensagrupo.com)