¿Se agilizarán las exploraciones mineras?

¿Se agilizarán las exploraciones mineras?

Por Miguel Arias, especialista en Derecho Minero

En la última década y siguiendo una tendencia mundial, las inversiones en exploración minera en el Perú han venido disminuyendo sostenidamente. Este declive no solo se explicaría por esta tendencia, sino principalmente por el exceso e incremento de trámites y autorizaciones que se deben seguir y obtener para iniciar un proyecto de exploración minera en el Perú, lo cual se traduce en una gran pérdida de tiempo y recursos que desalienta este tipo de inversiones, impidiendo que se desarrolle todo o buena parte del gran potencial de la actividad minera, tan necesaria hoy en razón a la enorme crisis generada por la pandemia del COVID-19.

Así, según la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE), en el año 2018 estas inversiones ascendieron en el Perú a US$420 millones, en el 2019 a US$350 millones y para este año caería a US$250 millones. Como consecuencia de este continuado descenso era de suma importancia efectuar ajustes a las normas que regulan la exploración minera en el Perú, en especial el Reglamento de Protección Ambiental para las Actividades de Exploración Minera aprobado por Decreto Supremo N° 042-2017-EM, aplicable a la mediana y gran minería, en adelante “el reglamento”, lo que venía siendo requerido y exigido por los gremios mineros y numerosos especialistas en esta actividad.

Para tales fines, el 30 de julio de este año 2020, se publicó en el Diario Oficial El Peruano, el Decreto Supremo N° 019-2020-EM, por medio del cual se ha modificado el mencionado reglamento, modificaciones que de acuerdo a uno de los considerandos de dicho decreto tiene la finalidad de “mejorar la gestión ambiental en los proyectos de inversión sujetos al Sistema Nacional de Evaluación del Impacto Ambiental (SEIA)”.

Como se puede apreciar y luego de una simple lectura del citado considerando del decreto supremo modificatorio, la finalidad del mismo no es agilizar y facilitar las inversiones en proyectos de exploración minera, sino mejorar la gestión ambiental de los referidos proyectos, de tal forma que cobra mucha importancia absolver la interrogante que se formula en el título de este artículo, dado que lo que se venía exigiendo al Gobierno era principalmente un cambio de normas que agilicen estas inversiones. Por lo indicado, luego de haber revisado las principales modificaciones efectuadas al aludido reglamento, se destacan dos de ellas que no incentivarían ni facilitarían las exploraciones mineras.

En primer término y una de las modificaciones más difundidas en los medios de prensa ha sido la vinculada al silencio administrativo negativo contenido en el art. 40 del mencionado reglamento, el mismo que al respecto establecía lo siguiente:

Art. 40. Silencio Administrativo

El procedimiento de aprobación y modificación de los Estudios Ambientales para las actividades de exploración minera, está sujeto al silencio administrativo negativo.”

Con la modificación al artículo 40, el mismo quedó redactado de la siguiente forma:

Art. 40. Silencio Administrativo

Los procedimientos de aprobación y modificación de los instrumentos de gestión ambiental para las actividades de exploración minera, están sujetos al silencio administrativo negativo, salvo la FTA que está sujeta al silencio administrativo positivo

De lo transcrito queda muy claro que el silencio administrativo positivo solo operará para la aprobación de la FTA, esto es para la Ficha Técnica Ambiental, el cual no es sino el Instrumento de Gestión Ambiental que se requiere preparar para los proyectos de exploración minera que por su ubicación y/o características se prevé que no generarán impactos ambientales significativos, tal cual lo dispone el art. 41 del reglamento. Esto quiere decir que el silencio administrativo positivo solo aplicará para la aprobación de proyectos relacionados a fases muy iniciales en la búsqueda de yacimientos mineros, no habiéndose considerado su aplicación para proyectos de exploración minera de mediana a mayor envergadura, como aquellos que requieren un Estudio de Impacto Ambiental semi detallado.

En tal sentido, si bien es cierto esta modificación no deja de ser relevante, no es una que pueda ser definida como una que marque un cambio significativo de la exigencia que impuso el susodicho reglamento. En efecto, recordemos que una de las principales críticas que en su momento se efectuaron a este reglamento fue la de haber requerido que proyectos de exploración de bajo impacto y envergadura como los sujetos a una Ficha Técnica Ambiental (FTA), pasen por un procedimiento de aprobación administrativa previa cuando anteriormente estos proyectos eran aprobados automáticamente, esto es que bastaba su sola presentación a la autoridad competente.

No está demás señalar que luego de esta modificación, la autoridad minera competente de evaluar una Ficha Técnica Ambiental (FTA), cuidará mucho que estas no sean aprobadas vía silencio administrativo positivo, recurriendo a estrategias harto conocidas de nuestra burocracia, tales como formular observaciones menudas que en el fondo no hacen sino prolongar en los hechos el plazo de 10 días hábiles con el que cuentan para evaluar y en su caso aprobar o denegar el acotado instrumento de gestión ambiental.

Otra de los cambios al Reglamento de Protección Ambiental para las Actividades de Exploración Minera y que sin duda alguna retrasará la aprobación de la mencionada Ficha Técnica Ambiental (FTA) o su modificación, es la introducida por el actual numeral 44.2 del este reglamento, el cual se transcribe a continuación:

Art. 44. Participación Ciudadana para los proyectos de exploración que aplican a la Ficha Técnica Ambiental

…44.2 Al momento de presentar la solicitud, el/la Titular Minero/a debe acreditar la ejecución previa de un taller participativo, en el que se haya involucrado por lo menos a la población ubicada en el ámbito de influencia social del proyecto. Para ello, deberá emitir las invitaciones a las autoridades y a los actores identificados que participarán en el taller …”

Anteriormente y referente a este mismo punto, el numeral 44.1 modificado por el actual numeral 44.2, señalaba lo siguiente:

Art. 44. Participación Ciudadana para los proyectos de exploración que aplican a la FTA

44.1 Al momento de presentar la solicitud, el/la Titular Minero/a deben acreditar la ejecución previa de un Taller participativo, en el que se haya involucrado por lo menos a la población ubicada en el ámbito de influencia social directa del proyecto …”

A simple vista, la variación ha implicado el cambio de “ámbito de influencia social directa del proyecto”, como era en forma previa a la modificación, por el de “ámbito de influencia social del proyecto”, habiéndose excluido el término “directa”. Con ello se puede desencadenar una serie de reclamaciones de distintos actores sociales, como comunidades campesinas que se consideren ubicadas en el tan genérico y poco acotado concepto de “ámbito de influencia social del proyecto”, generando protestas y reclamaciones a la autoridad minera encargada de conducir los talleres participativos, en este caso la Dirección General de Asuntos Ambientales del Ministerio de Energía y Minas, sin descartar que esta misma autoridad requiera al titular minero incluir en el taller a estos actores sociales, que podrían ubicarse fuera del área de influencia social directa del proyecto, dificultando y dilatando la aprobación de la Ficha Técnica Ambiental para proyectos de exploración de muy pequeña envergadura. 

Ni siquiera se optó por incluir en esta modificación al “área de influencia indirecta del proyecto”, la misma que se encuentra definida en el numeral 4 del Art. Único del Título Preliminar del Reglamento, sino que se escogió un término muy subjetivo como lo es el de “ámbito de influencia social del proyecto”, lo que no hace sino comprobar que esta modificación no agilizará las exploraciones mineras.

Esta crítica se ve reforzada por la exclusión que se ha efectuado del literal b) del  numeral 44.1 del aludido Reglamento de Protección Ambiental para las Actividades de Exploración Minera, así como la modificación del literal c) del mismo numeral 44.1,siendo que en estos literales se consideraba la realización del taller participativo en el Centro Poblado ubicado en el área de influencia directa del proyecto y con la presencia de titulares de terrenos superficiales implicados directamente en dicho proyecto.

Hoy, con la modificación efectuada por el Decreto Supremo 019-2020-EM, no queda claro en donde se realizará el taller participativo. Se entiende que deberá efectuarse en una locación ubicada dentro del área de influencia social del proyecto, la que como hemos indicado, resultará de muy difícil determinación.

Resulta claro entonces que en adelante los talleres participativos deberán incluir a todos los actores sociales que se ubiquen en el término impreciso de “área de influencia social” del proyecto y ya no del acotado y correcto término de “área de influencia directa” del proyecto, lo cual reiteramos podría alargar la aprobación de la Ficha Técnica Ambiental, sin descartar su entrampamiento por obstaculización de quienes se sitúen en áreas lejanas al proyecto de exploración. Todo ello se suma a que será la Dirección General de Asuntos Ambientales Mineros la que dirigirá estos talleres, lo que puede constituir un cuello de botella si es que esta dirección no actúa en forma eficiente y diligente.

Si esto es así para pequeños proyectos de exploración mineros, nos preguntamos, ¿cómo será para proyectos de exploración mineros de una mayor envergadura y que requieran una Estudio de Impacto Ambiental semidetallado o detallado?

Hasta aquí se han analizado tan solo dos de las modificaciones introducidas al Reglamento de Protección Ambiental para las Actividades de Exploración Minera que podrían retardar la aprobación de los instrumentos de gestión ambiental vinculados a proyectos de exploración mineros, cambios que sin duda alguna requieren ser evaluados concienzudamente por los gremios del sector minero para determinar si en efecto constituyen aportes que contribuirán o no a la agilización de la exploración minera en el Perú. Al parecer, la respuesta no iría por el rumbo deseado.

Autor: Energiminas (info@prensagrupo.com)