Roque Benavides: Lo lógico en proyecto Tía María es construir un reservorio antes que una planta desalinizadora

Roque Benavides: Lo lógico en proyecto Tía María es construir un reservorio antes que una planta desalinizadora

Roque Benavides, empresario minero que actualmente preside el mayor gremio de empresas privadas del país, la Confiep, disertó ayer en la mañana sobre la situación de la economía –cuyo crecimiento calificó de mediocre-, de las perspectivas de los empresarios –que, según indica, desean ver un Ejecutivo más enfocado en “gobernar”-, y sobre la situación del sector del que proviene.

“El Perú ha sido bendecido con recursos naturales y la obligación de los peruanos es poner esos recursos a favor del progreso y del bienestar de la población”, enfatizó en el auditorio del foro empresarial “Infraestructura, Minería y Actualidad”.

Tras señalar que es un reto para la industria y el país sacar adelante los proyectos cupríferos de la zona norte, empezando por Michiquillay de Southern Copper, sostuvo que se debe buscar el mismo objetivo con las iniciativas del sur peruano, como Tía María, también de Southern, ubicado en la región Arequipa.

Benavides ahondó en uno de los problemas que han impedido la ejecución de un proyecto que representa US$ 1400 millones: el uso del agua.

“Se dice que Tía María no debe tocar el agua del valle del Tambo (donde se ubica el yacimiento). Se dice que Southern tiene que desalinizar agua, traerla desde 50 kilómetros de distancia, elevarla mil metros para no tocar el agua del valle. Pero lo lógico es construir un gran reservorio”, enfatizó.

El minero explicó que el agua que llega al valle proviene desde el límite entre Puno y Moquegua y que en ese lugar se debe construir el reservorio, que es una de las alternativas que maneja la minera, para almacenar el agua de lluvia y descontaminar el recurso hídrico en beneficio de los agricultores del lugar.

Según explicó, el 85% del agua que llueve en la zona se va al mar sin ser aprovechada de forma eficiente y el recurso hídrico tiene una contaminación natural de boro que perjudica la salud de los humanos. Ambos problemas, según Benavides, se pueden resolver con el reservorio.

“Lo lógico es retener (el agua) en las alturas, compartir y que haya la hermandad del agua entre minería y agricultura y no confrontación”, comentó.

Autor: Hafid Cokchi (hcokchi@prensagrupo.com)