Proyecto de litio y uranio en Puno se retrasa hasta 2023; empresa estudia explotar además sulfato de potasio

Proyecto de litio y uranio en Puno se retrasa hasta 2023; empresa estudia explotar además sulfato de potasio

Alex Holmes, CEO de la Plateau Energy Metals, casa matriz de Macusani Yellowcake, empresa encargada del desarrollo de un proyecto de litio y uranio en Puno, sostuvo que observan  “restricciones de suministro” en el futuro tanto en productos químicos de litio de calidad para baterías en un mercado de demanda en rápido crecimiento como en uranio para combustible para plantas de energía nuclear. 

A través de un reciente comunicado, refirió que “la dinámica del mercado, a mediano y largo plazo, se está desarrollando a nuestro favor y seguimos enfocados en eliminar el riesgo de ambos proyectos, ya que son necesarios en un mundo de recuperación verde”.

Ahora bien, lo que analiza la empresa es además otra posibilidad de negocio en el proyecto Falchani-Macusani y es la explotación también de sulfato de potasio como subproducto comercializable. Este es un producto minero que sirve como fertilizante para la agricultura. 

Ulises Solis, gerente general de la minera Macusani Yellowcake, aseveró, según consigna el diario Gestión, que las operaciones de la primera planta para la explotación de litio de su proyecto Falchani en Puno se retrasarían hasta el 2023, un año después de lo especulado en un principio por la gerencia de la minera de capitales canadienses.

Según la empresa canadiense, las pruebas metalúrgicas en Falchani han arrojado resultados positivos: rocas de las que se obtiene una recuperación de carbono de litio superior al 99%. En un reciente comunicado, Plateau Energy Metals, casa matriz de Macusani Yellowcake, afirma que el proyecto Falchani, escalable, requerirá una inversión progresiva de US$1,500 millones. En tanto, su proyecto de uranio, adyacente a Falchani, necesitará de una inversión de US$603 millones.

Refirió Solis que la producción de litio en Falchani superará a la chilena y argentina en cuestión de pocos años. “Pensamos arrancar con una producción de 60,000 toneladas de carbonato de litio cada año, durante los tres primeros años de producción. Después subir a 80,000 y, si es posible, llegar a 100,000 para estar superándolos en el quinto o sexto año de explotación”, dijo Solis a Gestión.

En Sudamérica existe el denominado triángulo del litio conformado por Chile, Argentina y Bolivia, los mayores productores de este producto en la región, siendo Chile el segundo del mundo detrás de Australia.

Autor: Energiminas (info@prensagrupo.com)