Programa agrícola: Antamina mejora rendimiento de parcelas para papa de más de 1,600 familias en Áncash

Programa agrícola: Antamina mejora rendimiento de parcelas para papa de más de 1,600 familias en Áncash

Más de 1,600 familias de seis comunidades de Áncash han logrado mejorar el rendimiento de sus parcelas de cultivo de papa nativa, superando el promedio nacional, gracias al «Programa Agrícola para el Desarrollo de la Cadena de Valor de la Papa», que impulsa Antamina. Esta iniciativa tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de las poblaciones del área de influencia operativa de la empresa y del desarrollo sostenible de la zona, además de apoyar la conservación de la biodiversidad de las papas nativas, basándose en las tradiciones ancestrales como una oportunidad de negocio.

Este resultado —indicó Antamina en un comunicado— es posible gracias a las capacitaciones técnicas del programa agrícola en el trabajo de la tierra, respetando la forma de producción y los conocimientos de las familias.

El cultivo de las papas nativas ha sido parte de la tradición de las familias agricultoras, manteniéndose a lo largo de diferentes generaciones. En principio, sus cosechas eran solo para el propio consumo o trueque con localidades cercanas. Hoy en día, gracias a este programa iniciado el 2015, han comenzado a comercializarlas y darles valor a través de una nueva forma de negocio.

Las más de 1,600 familias de Huaripampa, Ayash Huaripampa, Juprog, Santa Cruz de Pichiu, Pampas de Huamanín y Ayash Pichiu, en Huari, Áncash, han logrado mejorar el rendimiento de las parcelas de cultivo de papas superando las 16 toneladas por hectárea, cifra que es superior al promedio regional y nacional, el cual figura 14 toneladas por hectárea en la zona altoandina.

El cultivo de las papas nativas ha sido parte de la tradición de las familias agricultoras, manteniéndose a lo largo de diferentes generaciones.

Este resultado —indicó Antamina en un comunicado— es posible gracias a las capacitaciones técnicas del programa agrícola en el trabajo de la tierra, respetando la forma de producción y los conocimientos de las familias. Además, facilita semillas de alta calidad y fertilizantes para unas 400 hectáreas al año, lo cual garantiza, no solo la seguridad alimentaria ante posibles crisis y los ingresos por las ventas, sino también, el uso de la papa nativa como insumo para la preparación y venta de productos de panificación que se comercializa hoy en mercados locales.

Autor: Jean Pierre Fernandez (jpfernandez@prensagrupo.com)